El Perú enfrenta una brecha importante en la gestión de sus residuos sólidos. Tres de cada cuatro residuos que se generan en el país tienen potencial de aprovechamiento, pero apenas el 2% de los desechos se recicla cada año.
El problema no se limita a la falta de reciclaje. También involucra la segregación, recolección, tratamiento, valorización y disposición final de los residuos.
La magnitud del desafío se refleja en la cantidad de desechos que produce el país.
En 2022, el Perú generó 8.46 millones de toneladas de residuos sólidos, equivalentes a unas 23,166 toneladas diarias.
De ese volumen, alrededor del 61.75% fue destinado a rellenos sanitarios y plantas de tratamiento.
El resto terminó en botaderos, donde los residuos no reciben un manejo adecuado.
A esto se suma el crecimiento de los botaderos. Según información del Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA), en apenas seis años se crearon 564 nuevos botaderos.
Lima concentra el mayor volumen de residuos sólidos domiciliarios urbanos, con 2,772 toneladas al año, seguida por La Libertad, con 375 toneladas; Piura, con 358; y Arequipa, con 287.
El escenario muestra una oportunidad que todavía no se aprovecha de manera suficiente. Entre los principales materiales que actualmente se valorizan están el plástico, papel, cartón y vidrio.
Sin embargo, otros tipos de residuos enfrentan mayores dificultades para ser recuperados y terminan en sistemas de disposición final.
Perú mantiene un rezago en gestión de residuos
El país tiene un retraso estimado de 40 años frente a países líderes de la región en materia de gestión integral de residuos.
Reducir esta brecha requiere ampliar la capacidad de reciclaje, pero también desarrollar cadenas de aprovechamiento que sean sostenibles desde el punto de vista técnico y económico.
Para Gabriel Gechelin, director del 4.° Congreso Internacional de Reciclaje y Residuos, el país ya cuenta con empresas y profesionales que están incorporando nuevas tecnologías.
El desafío, sostuvo, está en consolidar cadenas circulares de producción y lograr que estas soluciones puedan implementarse de manera viable.
“Necesitamos también un marco normativo claro, procesos más ágiles y una mejor articulación entre el sector público, las empresas y los distintos actores de la cadena”, señaló Gechelin.
La gestión adecuada de los residuos tiene además un impacto directo sobre el ambiente y la salud pública. Una disposición deficiente puede generar contaminación del suelo, agua y aire.
Por ello, el reto no consiste únicamente en aumentar la cantidad de materiales reciclados, sino en mejorar todo el proceso que ocurre desde que se genera un residuo hasta su aprovechamiento o disposición final.
Especialistas analizarán soluciones para el sector
Estos desafíos serán abordados durante el 4.° Congreso Internacional de Reciclaje y Residuos, que se realizará el 20 y 21 de agosto en la Villa Complejo Ferial, en Lima.
El encuentro reunirá a representantes de la academia, sector público y empresas, además de investigadores, formuladores de políticas, emprendedores vinculados a la sostenibilidad y jóvenes profesionales.
La agenda incluirá temas relacionados con la gestión integral de residuos sólidos, economía circular, innovación y sostenibilidad ambiental.
El evento se desarrollará junto con ExpoPlast Perú 2026, EcoPerú Expo y PackPerú Expo, ferias organizadas por Ferias en Perú.
El objetivo será compartir experiencias y plantear alternativas para acelerar la transición hacia un modelo en el que una mayor proporción de los residuos pueda ser aprovechada y reincorporada a los procesos productivos.