La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) prevé aprobar el 2 de octubre el plan de promoción del primer bloque patrimonial de Petroperú, que agrupa los terminales de Pisco, Mollendo e Ilo. Es el inicio de un cronograma de siete bloques que termina con la refinería de Talara a inicios de 2027.
Ángel Delgado, director del Proyecto de Reorganización Patrimonial y Operativa de Petroperú en ProInversión, presentó el calendario ante la Comisión de Energía y Minas de la Cámara de Diputados. El esquema busca que en cada bloque un inversionista privado participe con la estatal en la gestión del activo y aporte recursos para recuperar su valor.
El cronograma bloque por bloque
Después de los Terminales del Sur, el plan del Terminal de Bayóvar, en Piura, se aprobaría en la segunda quincena de octubre. Los terminales y centros de distribución de Conchán siguen en noviembre, y las refinerías y terminales de Pucallpa e Iquitos, en diciembre.
Para inicios de 2027 quedan la refinería El Milagro, en Amazonas, y la refinería de Talara. El bloque de los lotes 192 y 64 del Marañón y el Oleoducto Norperuano iría después de El Milagro, sin una fecha precisa en la presentación.

Delgado describió a Talara como el activo «más valioso y más complejo» de Petroperú. Por eso, su plan de promoción requiere un análisis más largo. Las condiciones para que ingrese capital privado a la refinería todavía no están definidas y se fijarán en ese plan. El cronograma presentado corresponde a la etapa de análisis y preparación de cada proceso.
El funcionario sostuvo que la reorganización no implica privatizar Petroperú. Según el esquema expuesto ante la comisión, los activos estratégicos e indispensables para la continuidad operativa seguirán bajo titularidad de la empresa y del Estado.
Un calendario que se corrió tres meses
En junio, Delgado había anunciado que los primeros bloques patrimoniales se aprobarían en julio, según reportó entonces Energiminas. En esa misma presentación, ProInversión se planteó como meta que Petroperú sea financieramente autosostenible en 2032. Al cierre de 2025, la petrolera tenía un capital de trabajo negativo de alrededor de US$ 1,500 millones.
La reorganización corre en paralelo con el financiamiento de hasta US$ 2,000 millones que el Gobierno autorizó mediante el Decreto de Urgencia N.° 003-2026. Los fondos provienen de banca privada internacional, se canalizan a través de un fideicomiso administrado por ProInversión y solo pueden usarse para la compra de crudo y el abastecimiento de combustibles.
ProInversión también vende inmuebles que la empresa no necesita para operar. Tiene programadas dos subastas antes de fin de año por US$ 32.5 millones, con 21 inmuebles en total. La segunda se convoca el 5 de octubre y se adjudica el 12 de diciembre; la tercera se convoca el 23 de octubre y se adjudica el 22 de diciembre.