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Parque Infantil de Piura: Un espacio público para un germen emprendedor

Parque Infantil de Piura: Un espacio público para un germen emprendedor

El Parque Infantil ha cambiado en los últimos seis años.

De pasar a ser un lugar peligroso y oscuro, se ha convertido en un espacio de recreación concurrido por familias, sobre todo los fines de semana. 

Ahora también el parque es un atractivo para los pequeños negocios que se benefician de los bolsillos de la concurrencia, dispuesta a gastar por entretenimiento y comida.

Creatividad para niños

María alquila materiales para que los niños dejen fluir su creatividad en los pequeños caballetes con hojas. Así completa sus ingresos luego de salir de su trabajo en el Mercado Central. Junto a su hija, suelen obtener ganancias de 30 a 40 soles por noche.

Inmigrante venezolano

Douglas Colmenares es un inmigrante venezolano de 37 años. Tiene tres meses trabajando los fines de semana con su carrito sanguchero «El Pata», ya que los días de semana tiene otro negocio.

Los sábados duplica lo que gana los otros días de la semana. “Algunos días gano entre 150 a 300 soles, con suerte”, comenta con una sonrisa.

Los juguetes de Rafael

Rafael vende juguetes en el Parque Infantil los fines de semana.

Rafael tiene 3 años vendiendo juguetes en el parque infantil de Piura. También tiene otro trabajo los días de semana, pero encontró un buen lugar y para lograr algo más de dinero. Su mejor día es el domingo donde puede ganar entre 150 a 200 soles.

José y sus churros

José tiene diez años vendiendo churros. Él recorre las calles de Piura, pero los fines de semana por la noche se estaciona en el Parque Infantil.

José espera pacientemente a que los clientes les provoque una deliciosa bolsita con churros. Él tiene diez años en dicho negocio. Mientras mira de lejos el show de los cómicos ambulantes, nos comenta que en su mejor día ha vendido 150 soles y que es un trabajo tranquilo.

Anticuchos para todos

Para Diana, todos los días son oportunidades para ganar dinero y qué mejor ofreciendo los populares anticuchos.

Desde hace cinco años, Diana ofrece estas delicias al paso en la plazuela San Sebastián y, los fines de semana, en el Parque Infantil.

Risas por centavos

Los infatigables cómicos ambulantes son el ingrediente final para un espacio tan popular como el Parque Infantil.

Son la manifestación de esa cultura informal con la que nos identificamos y que no dejamos morir. Lo que sí es seguro es que por ‘morirse de risa’ siempre habrá una ‘colaboración segura’. De sol a sol se hace patria.