El empleo formal en el sector privado del Perú creció 5.6% en el primer trimestre de 2026, reflejando un inicio favorable de la economía. Sin embargo, un reciente informe de Axpen (alianza entre Apoyo Consultoría: Vinatea & Toyama) publicado en Gestión reportó una desaceleración de las contrataciones durante los últimos dos años.
Las 5,000 empresas más grandes del país (consideradas así por su nivel de facturación) mostraron un crecimiento de solo 2.3% en el primer trimestre, un repunte significativo tras haber estado casi estancadas en los trimestres previos.
Percepción y confianza en el mercado laboral
El informe también revela que el 64% de las familias peruanas percibe que la situación para encontrar empleo es igual o mejor que antes, una cifra que se mantiene en niveles altos.
El dinamismo se debió al crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de 3.3% en el verano y al impulso de sectores como servicios, agropecuario y comercio.
Sin embargo, la confianza para invertir y contratar comenzó a moderarse mes a mes, registrando en marzo su nivel más bajo del período.
“En marzo ya se veía una tendencia hacia abajo y creemos que esto se podría mantener ahora que hay más riesgo político”, comentó José Carlos Saavedra, economista principal de Apoyo Consultoría.
Proyecciones y riesgos
Las proyecciones apuntan a una desaceleración progresiva en la creación de puestos de trabajo formal. Según el estudio, el empleo formal privado crecería solo 3.2% en 2026, y para el último trimestre del año se espera que el ritmo de contratación formal en las empresas sea de solo 2.1%, su menor nivel desde inicios de 2024.
Además de la incertidumbre electoral, otros riesgos como el fenómeno de El Niño, el conflicto en Medio Oriente y las tensiones entre Estados Unidos y China podrían incrementar los costos para las empresas y familias.
Sectores en riesgo
Tomando en cuenta solo el escenario de riesgo climático, se prevé un mayor impacto en sectores como el agropecuario.
Se estima que el empleo en el agro crecería apenas 0.4% este año, tras el avance de más de 14% registrado en 2025, afectando especialmente al sur del país.
Esto podría poner en riesgo a los 900,000 trabajadores del agro tradicional, señaló Saavedra. La producción de sectores como pesca y retail también enfrentarían presiones por el aumento de precios en alimentos y transporte.
En el escenario más adverso, el empleo sería aún más afectado.