La alemana Heidelberg Materials cerró la compra del 70% de Cementos Inka, empresa peruana de la familia Choy, y entra de forma directa al mercado local.
Una fuente vinculada con la transacción confirmó a Gestión que el cierre se concretó este mes, tal como la compañía había previsto cuando anunció el acuerdo vinculante, el 8 de setiembre.
La operación no requería aprobación regulatoria.
Una operación de baja inversión en activos
La compra responde a la estrategia de Heidelberg de ampliar su negocio de comercialización internacional con operaciones asset-light, es decir, de baja intensidad en activos.
El grupo busca integrar la posición de Cementos Inka a su red global de comercialización y producción.
El perfil de la peruana encaja con ese enfoque.
Cementos Inka no produce clínker, el principal insumo del cemento, sino que muele productos intermedios que importa.
Por eso sus instalaciones tienen conectividad portuaria.
Así, Heidelberg puede crecer en el país sin una inversión intensiva en plantas de producción propias.
Qué tiene Cementos Inka
Fundada en 2007 como Caliza Cemento Inca S.A., la empresa emplea a cerca de 270 trabajadores.
Opera dos plantas de molienda, en Cajamarquilla (Lima) y en Pisco, con una capacidad anual conjunta de 1.3 millones de toneladas. Además tiene dos plantas de concreto premezclado.
La compañía llega a unos 20 departamentos.
Su participación cercana al 4% del despacho nacional la deja lejos de los tres mayores operadores.
Unacem, Cementos Pacasmayo y Yura han concentrado más del 90% del despacho.
Segundo grupo internacional en un mercado de operadores locales
Heidelberg llega tras Holcim, que ingresó al país al tomar el control de Cementos Pacasmayo.
Con ambas operaciones, el sector, históricamente dominado por empresas locales, suma dos grupos internacionales.
Heidelberg es uno de los mayores fabricantes integrados de materiales de construcción, con negocios en cemento, agregados y concreto premezclado.
Tiene alrededor de 49,000 trabajadores en casi 50 países y destaca su oferta de materiales bajos en carbono y circulares.
Qué espera el grupo alemán
La transacción se valoró en aproximadamente seis veces el ebitda estimado para 2026, es decir, la utilidad operativa antes de intereses, impuestos, depreciación y amortizaciones.
Las partes no revelaron otros términos financieros.
Hakan Gurdal, miembro del directorio ejecutivo de Heidelberg y responsable de Trading y de la región África-Mediterráneo-Asia Occidental, sostuvo que la compra responde a una asignación disciplinada de capital y al interés por mercados con potencial de crecimiento.
Añadió que la red global de comercialización permitirá atender la demanda y que la operación se alinea con la creación de valor a largo plazo para los accionistas.
La compañía prevé un impacto positivo en sus métricas financieras desde el primer año y una contribución a sus objetivos de sostenibilidad.
Identifica oportunidades para Cementos Inka en la expansión económica del Perú y en la demanda de vivienda, infraestructura y desarrollo industrial. También indicó que se apoyará en la organización existente y en sus trabajadores.