La Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) calcula que la paralización de la pesca por el Fenómeno El Niño podría costar cerca de 100,000 empleos entre este año y el próximo.
Su presidenta, Jéssica Luna, comparó la situación con una pandemia para el sector y advirtió que la inactividad se extenderá por un año, según declaró a RPP.
La industria pesquera atraviesa una de sus peores crisis en décadas.
La primera temporada de anchoveta se suspendió en mayo y, hasta ahora, no hay condiciones para una segunda.
Así, el sector quedó prácticamente detenido, con efectos económicos y laborales que se prolongarán hasta 2027.
Un golpe de S/14,000 millones al aporte del sector
Según un estudio de Apoyo Consultoría para la SNP, la falta de una segunda temporada elevaría a 81,000 los empleos perdidos este año.
A ellos se sumarían otros 20,000 en 2027, si la primera temporada del próximo año también se retrasa hasta mayo o junio.
El impacto alcanza a toda la cadena productiva.
Considerando sus efectos directos e indirectos, el aporte del sector pasaría de 2.1% a cerca de 1% del producto bruto interno (PBI) este año, lo que equivale a una reducción de S/14,000 millones.
Según el gremio, unas 250,000 personas dependen directa o indirectamente de la pesca.
La afectación no se limita a las grandes pesqueras: incluye a pequeños armadores, tripulantes y proveedores de mantenimiento de equipos y maquinaria, transporte, alimentación, lavandería y seguridad.
Muchas de estas firmas son pymes que tienen dificultades para acceder a créditos mientras la actividad sigue detenida.
El temor de la SNP es que la falta de ingresos lleve al cierre de proveedores y a la pérdida de trabajadores, lo que complicaría la recuperación cuando mejoren las condiciones del mar.
Tres grupos de medidas que el gremio pide al Gobierno
Luna indicó que existe diálogo con el Ministerio de la Producción, pero que aún faltan medidas concretas para frenar la pérdida de empleos y de capacidad operativa de las empresas.
La SNP planteó tres grupos de medidas:
- Cobertura de salud: los tripulantes de las flotas de acero y madera perdieron su cobertura de EsSalud al dejar de aportar durante la paralización. El gremio pide una solución urgente para que mantengan su protección sanitaria.
- Aplazamiento de impuestos: propone postergar hasta diciembre de 2027 los pagos a cuenta del impuesto a la renta y los del Impuesto Temporal a los Activos Netos (Itan). Según la SNP, esto liberaría S/143 millones de liquidez para cubrir costos fijos, proteger el empleo y sostener a los proveedores.
- Fraccionamiento y crédito: para los armadores de embarcaciones de madera comprendidos en la Ley N.º 26920, plantea recuperar el fraccionamiento de sus deudas tributarias. Además, pide un financiamiento extraordinario con garantía estatal para unas 300 empresas familiares que no logran créditos en la banca comercial.
Luna precisó que las propuestas no buscan condonar deudas ni obtener subsidios o bonos.
El objetivo, explicó, es que las empresas puedan cumplir sus obligaciones cuando recuperen sus ingresos.
La pesca artesanal también cae y crece la preocupación en el norte
La crisis golpea además a la pesca artesanal. Según la información del gremio, los desembarques de este segmento habrían caído alrededor de 60%.
En la pesca industrial, la menor disponibilidad de anchoveta no se ha podido compensar con otras especies.
Luna señaló que casi no hay jurel ni caballa en condiciones habituales, mientras que la pota mantiene un desempeño similar al del año pasado.
La samasa, una especie de aguas cálidas cuya pesca exploratoria autorizó el Ministerio de la Producción, tampoco bastaría para reponer los ingresos de las familias que dependen de la actividad.
La preocupación se extiende a la costa norte, donde la paralización coincide con el inicio de lluvias más intensas por El Niño.
Luna manifestó su temor ante posibles episodios de convulsión social, pues miles de familias enfrentan dificultades económicas y podrían sufrir, además, los efectos de desastres naturales.
La dirigente insistió en que el Gobierno debe actuar con urgencia para que una crisis climática temporal no termine debilitando de forma permanente a la industria y a sus proveedores.