La economía peruana crecería 2.9% en 2026, superando el promedio proyectado para América Latina y el Caribe (2.2%), de acuerdo con el más reciente informe de Perspectivas Económicas Globales del Banco Mundial. Para 2027, el organismo prevé una expansión de 2.5% para el Perú.
El Banco Mundial indicó que el desempeño peruano estaría respaldado por los altos precios de los metales, especialmente del cobre, un factor que también favorecería a Chile.
Sin embargo, advirtió que el contexto internacional seguirá marcado por la incertidumbre derivada de los conflictos geopolíticos y el encarecimiento de la energía.
Según el organismo multilateral, América Latina mantendrá un crecimiento moderado durante 2026 debido a las presiones inflacionarias, mayores costos energéticos y condiciones financieras más restrictivas. Las economías importadoras de petróleo serían las más expuestas a estos riesgos.
En el caso peruano, la proyección de 2.9% ubica al país por encima de la expansión regional, aunque por debajo de las tasas registradas por economías como Argentina, para la que el Banco Mundial estima un crecimiento de 3.6% este año. Asimismo, el organismo prevé que la economía peruana modere su avance a 2.5% en 2027.
Perspectivas para las principales economías
El Banco Mundial proyecta que Brasil crecerá 1.9% en 2026, afectado por una desaceleración del consumo interno y mayores costos energéticos. Para México, mantiene una previsión de 1.3%, mientras que Chile registraría una expansión de 2.1%.
Por su parte, Colombia crecería 2.4% y Ecuador 1.9%, en un escenario regional caracterizado por una recuperación gradual, pero todavía condicionada por factores externos y restricciones fiscales.
Menor crecimiento global
A nivel mundial, el Banco Mundial redujo su previsión de crecimiento para 2026 a 2.5%, frente al 2.9% registrado en 2025.
De concretarse, sería el ritmo de expansión más bajo desde la pandemia. El organismo atribuye esta desaceleración al impacto económico de la guerra en Oriente Medio, el aumento de los precios del petróleo y la persistencia de riesgos inflacionarios.
Pese a este escenario, el informe señala que países exportadores de materias primas, como Perú, podrían beneficiarse de precios internacionales favorables, aunque el crecimiento de mediano plazo seguirá dependiendo de la inversión y de la capacidad para enfrentar desafíos estructurales.