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Pedro Morillas: «Es verdad que empecé una empresa de turismo sin un centavo»Foto: UDEP

Pedro Morillas: «Es verdad que empecé una empresa de turismo sin un centavo»

Pedro Morillas Torres, emprendedor trujillano, convirtió un modesto taller de carpintería de provincia en la primera y más grande empresa carrocera de buses de larga distancia del país y la costa sudamericana del Pacífico: Carrocerías Morillas S.A. Además, fundó la empresa de turismo receptivo más importante del Perú: Condor Travel S.A.

Autor de libros como “País combi”, “Impunidad S.A.” e “Innovar y disfrutar Creando riqueza”, anuncia su regreso con “Bicentenario ¿Nada qué celebrar?”, Pedro Morillas conversó con Infomercado y nos comentó sobre su larga experiencia como emprendedor y empresario.

¿Cómo se inicia el hombre de negocios Pedro Morillas?

Mi vida en el mundo de los negocios empieza cuando tenía 24 años y me contrata Backus para administrar su oficina en Piura. En esta región estuve 18 meses y luego me enviaron a Chiclayo y, posteriormente, Huancayo.

¿Qué vio usted en el mercado para saber que su modesto taller de carpintería podría convertirse en una gran empresa?

Mi padre fue el fundador del taller junto con mis hermanos. Todos nos involucramos en el crecimiento del negocio. Me convertí en el principal accionista de la empresa luego que mi hermano dejara el directorio. Con el tiempo nos convertimos en la primera industria carrocera en Sudamérica. Incluso, las principales autoridades nacionales llegaron a Trujillo a inaugurar la tercera planta. Sin embargo, la corrupción brasilera ya se había insertado en nuestra realidad. Las entidades bancarias de la época les brindaban a los empresarios brasileños beneficios inigualables. Entramos en desesperación y nos quedamos sin mercado. La industria murió de anemia perniciosa. Corría la mitad de los años 90 y Carrocerías Morillas había cumplido casi 50 años. Esa empresa llegó a valer más 400 mil dólares, pero con el ingreso de las inversiones brasileras se perdió el 95% del patrimonio. Así, solo me quedé con la empresa de turismo, la cual la vendí en el año 2010 cuando tenía 70 años.

Contra viento y marea, fundó, dirigió e hizo crecer una empresa de turismo en los peores años de la historia nacional del siglo XX, durante la época del primer gobierno de Alan García. ¿Qué aspectos tomó en cuenta para montar ese negocio? Seguro le dijeron que era una locura…

Yo salgo de Backus sin saber por qué. En ese tiempo escuché que había un negocio que se convertiría en uno de los más importantes del mundo y que no conocía: el turismo. Y decidí apostar por ese rubro. Vendí todo lo que tenía y viaje a Madrid, por año y medio. Luego a Londres donde tenía que aprender el inglés pues no tenía dominio de ese idioma y era vital para el negocio del turismo. Aprendí el inglés ‘a patadas’ pues, luego que se me agotó el dinero, tuve que trabajar como mesero para mantenerme. Luego regresé a Perú y me contrataron para administrar el Hotel de Turistas en Cuzco. Luego pasé a una empresa que recibía turistas. En esa época solo habían dos hoteles cinco estrellas en la ciudad imperial. Hoy existen más de 50. En ese tiempo, llegar en avión a Cuzco era complicado y solo recibían 45 mil pasajeros extranjeros por año; hoy más de 4 millones.

Pedro Morillas acaba de presentar su quinto libro: «Bicentenario: ¿Nada que celebrar?», en la Feria Internacional del Libro Lima 2019

¿Es verdad que empezó la empresa de turismo sin dinero?

Año 1970. Estaba sin trabajo y de vez en cuando visitaba Trujillo. La empresa de carrocerías se desarrollaba muy bien. Se dice que empecé la empresa de turismo sin un centavo. Eso es verdad. Mis amigos pusieron el dinero para empezar la empresa. Mis amigos pusieron el capital inicial de 10 mil dólares y yo brindé mi conocimiento. Mi esposa que es inglesa fue fundamental en el negocio pues innovó en el sector. Nos fue muy bien tanto que llevamos la empresa a Ecuador, Chile, Argentina, Brasil, etc. Tuvo momentos buenos y también altibajos porque era la época de Sendero Luminoso.

Mypes, pymes, emprendedores y startups son las palabras de moda hoy cuando hacemos referencia a empresarios. Los economistas señalan que las mypes mueve casi el 90% de la economía nacional. ¿Cómo analiza esta época de negocios pequeños?

Soy un optimista recalcitrante y mi libro del Bicentenario brinda propuestas de solución a muchos problemas. Si naciera de nuevo, de seguro hubiera hecho una mype, pero siempre pensando hacia donde va el mundo, pensando que si lo que estoy creando tiene futuro. Andrés Oppenheimer, en su último libro «Crear o morir», nos abre los ojos de lo mal que hacen las universidades. En Perú, por ejemplo, tenemos más universidades que en Brasil, un país que es siete veces más grande que el nuestro. La educación, como negocio, es tan rentable como el narcotráfico.

Es dura esa última frase…

Un economista que comenta mi último libro asegura que mis reflexiones son una patada al hígado. Pero, necesitamos producir la mejor gente. Puede haber tecnología, pero la educación es básica. Hoy Japón es el referente educativo para ser ciudadanos del mundo. La solución es copiar lo que han hecho bien otros países: Singapur, Corea del Sur y China. Las universidades deben producir lo que van a necesitar. La inteligencia artificial va a desaparecer muchos empleos.

Ser mejor persona, manejar nuestro propio dinero y aprender del fracaso son tres temas que no nos enseñan y que deberían hacerlo ¿Está de acuerdo con ello?

Estoy muy de acuerdo. Este libro (Bicentenario) es para los que creen que el Perú va a cambiar. Que no nos pasen las desgracias que le pasaron a Cuba y Venezuela, países que tienen mayor educación. Hay que enseñar a los jóvenes que sean curiosos.

Usted creó empresas importantes porque confió en que podía aportar a la mejora del Perú. Sin embargo, los títulos de tres de sus libros parecieran mostrar un descontento y desilusión de un país mejor. ¿En algún momento ha pensado que la corrupción ya no tiene solución?

Todo tiene solución. Sino no estuviera en el Perú. Mi familia sigue en el Perú. No soy pesimista. Si creo que hay solución pero hay que tomar medidas valientes y audaces. Antes que hacer una empresa hay que hacer un equipo. Cuando me dieron condecoraciones, lo dije claramente: ‘lo hemos hecho con un equipo de gente, que piensa y que quiera conseguir metas. Cuando emprendí lo hice para crear empresa y no para crear riqueza.

Más datos de Pedro Morillas

  • Exdirector de la Sociedad Nacional de Industrias.
  • Exdirector de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur).
  • Miembro del Consejo Directivo de CONFIEP.