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Medicamentos en clínicas cuestan hasta 14.7 veces más que en boticas: Proyecto de ley busca corregir la brecha

Minsa y Colegio Médico respaldan el proyecto, pero la Asociación de Clínicas se opone y propone que el Minsa lidere una mesa para revisar tarifas del sector.

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La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados debate un proyecto de ley para que los descuentos, coberturas y copagos de los seguros privados se calculen con información de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), y no con el precio de referencia Kairos que usan las clínicas.

La iniciativa busca corregir una brecha que, según su exposición de motivos, llega a 14.7 veces frente a los precios de las boticas.

El proyecto fue presentado por el congresista Diethell Columbus (Fuerza Popular) y parte de un comparativo de precios de 2026.

En ese análisis, el precio promedio de mercado fue menor al de Kairos en 87 de 93 comparaciones, con una diferencia mediana de 57.1%.

El problema, según la propuesta, es que el asegurado recibe su descuento sobre un precio de partida elevado.

Así, termina con un copago mayor al que pagaría si comprara el mismo medicamento en una botica.

Por eso plantea que esa referencia pueda contrastarse con precios reales del mercado.

Brechas de hasta 14.7 veces en antibióticos y antieméticos

La mayor diferencia aparece en la ceftriaxona de 1 gramo inyectable, un antibiótico de la lista de medicamentos esenciales del Minsa.

Su precio promedio de mercado es S/10.83, frente a S/158.88 en las clínicas.

Le sigue el ondansetrón de 8 mg/4 ml inyectable, que se usa contra náuseas y vómitos.

Cuesta S/4.95 en el mercado y S/71.40 en las clínicas, una diferencia de 14.4 veces.

También hay distancias en el ipratropio, un broncodilatador, que se ubica en S/21.24 de mercado frente a S/272.65 de Kairos.

En el atenolol, que se receta para la presión arterial alta y otras afecciones cardiovasculares, el precio es S/0.19 frente a S/2.12.

Un descuento de 80% que igual deja un pago alto

Durante su sustentación, Columbus cuestionó que un paciente reciba el descuento de su seguro y aun así pague más que fuera de la clínica.

Como ejemplo, citó el esomeprazol de 40 mg: Kairos lo sugería a S/295, mientras que en farmacias costaba entre S/17.40 y S/19.

Con 80% de descuento, el paciente igual pagaba cerca de S/60.

El legislador sostiene que el problema está en el precio que sirve de base para el cálculo y no necesariamente en el porcentaje de cobertura del seguro.

Minsa y Colegio Médico apoyan, con reparos

El Minsa respalda la medida. La viceministra de Salud Pública, María Cuba, dijo que el sector la considera favorable porque puede reforzar la transparencia y reducir la asimetría de información, es decir, que el paciente no conozca cuánto cuesta realmente lo que le cobran.

Recordó que Digemid ya tiene un Observatorio de Precios de Medicamentos, con datos públicos para comparar valores en establecimientos autorizados.

Cuba precisó que la propuesta no fija precios de forma directa. Su objetivo es transparentar la información y ampliar la capacidad de elección de los usuarios.

El Colegio Médico del Perú también la respalda, pero pidió cambios.

Planteó que el debate considere, además de los precios, la competencia, la calidad y la intercambiabilidad de los medicamentos.

Las clínicas defienden su esquema de tarifas

La Asociación de Clínicas del Perú se opuso al mecanismo. Su gerente general, Hernán Ramos Romero, admitió que existe una distorsión en los precios de los medicamentos.

Aun así, explicó ante la comisión que estos forman parte de una estructura más amplia de tarifas negociadas con las aseguradoras.

Según Ramos, en algunos contratos ciertos servicios se pagan por debajo de su costo y esa diferencia se compensa con otros componentes de la facturación.

Es un esquema de subsidios cruzados, que hoy opera en el sector privado.

El gremio también cuestionó que los precios de las cadenas de farmacias sirvan de referencia directa para las clínicas, por las diferencias en volúmenes de compra, condiciones comerciales y costos.

Con todo, las clínicas dijeron estar de acuerdo con avanzar en mecanismos de transparencia.

Para ello, propusieron que el Minsa lidere una mesa de trabajo que revise la estructura tarifaria del sector privado.