Entrevistas

Fernando Luna: «Casi 14 millones de peruanos ya realizan pagos en billeteras digitales»

Infomercado conversó con Fernando Luna Guzmán, co-founder & CEO en Lyra Network para Chile, Argentina y Perú, quien detalló como se encuentra el sector fintech y cuáles son los principales retos que debe enfrentar.
Por Gabriela Bárcena
7 minutos
Fernando Luna

El sector digital y sobre todo las fintech vienen tomando mayor posición en el Perú, sin embargo, aún atraviesa una serie de brechas que le impiden completar la digitalización que se espera.

Para conocer un poco más sobre este tema, Infomercado conversó con Fernando Luna Guzmán, co-founder & CEO en Lyra Network para Chile, Argentina y Perú, quien detalló como se encuentra este sector y cuáles son los principales retos que debe enfrentar para obtener mejores resultados.

¿Cómo se encuentra actualmente el sector fintech en Latam y en Perú?

En Latam, el desarrollo de las fintech viene bien fuerte, hay un espacio que se ha generado donde todas las fintech, desde el punto de vista de asociaciones y de las compañías que prestan servicios, están haciendo grandes cosas.

Las asociaciones están aportando mucho en materia regulatoria, es decir, están forzando a los organismos reguladores a que tomen posición respecto de como se establecen las reglas del juego de este ecosistema.

Si bien es cierto, la región está bien avanzada, a Perú hoy le hace falta un poco más de fuerza desde el lado de una asociación fintech, sin embargo, han tomado un poco la posta la asociación de bancos, que están haciendo varias cosas.

Están llevando un poco el ecosistema a que por ejemplo establezca servicios de interoperabilidad, en todo lo que tiene que ver con herramientas de pago digitales, que es algo en lo que Perú viene un poco retrasado, respecto a otras operaciones.

Hoy por ejemplo está muy de moda todo lo que tiene que ver con billeteras digitales, pero claro hay un gran número de billeteras y el problema es que eso nos obliga al usuario final a que maneje más de una en su teléfono, registrar mas de un medio de pago y no se comunican entre sí.

Entonces vas a poder pagar en un comercio solo si tienes el mismo producto en ambos extremos, tu como tarjetahabiente y por otro lado los comercios como ente recaudador.

Desde el punto de las compañías

Luego, de punto de vista de las compañías, las compañías fintech dependemos mucho justamente del plano regulatorio, que las entidades, sobre todo bancarias, dispongan suite de productos que nos permitan conectividad, para simplificar la conexión con distintos servicios y productos de la banca digital.

Y en otro aspecto, la posibilidad de que con estas mismas herramientas podamos acercar al usuario no digital a usar herramientas de este tipo.

¿Cuál es la importancia del uso de las herramientas digitales en el sector financiero?

Es importante por la digitalización, convertir el universo que todavía esta en el mundo offline, o en el pago en efectivo, transformarlo.

Aquí hay varias etapas, una primero de educación, respecto a lo que implica el hecho de tener herramientas al alcance de tus manos sin tener que desplazarte o generar tramites en línea, tiempo, dinero y más.

La conversión que provoca el conocer, el que el usuario final tenga disponibles soluciones que resuelvan problemáticas de pago, problemáticas de documentos, almacenamiento de datos, que la industria sea capaz de transferir confiabilidad y seguridad en estos procesos.

Porque el gran problema de la digitalización es eso, primero la falta de información, seguro una vez que ya conoces los servicios, tener certeza de que los datos sensibles o personales son bien tratados, y ahí también hay otra vertical que tiene que ver con la protección de datos.

Lo importante es eso, regulación como corresponde, por otro lado, que las fintech seamos capaces de acercar estos productos y desde luego que la información este disponible para el usuario.

¿Cuáles son las principales brechas que han identificado en el sector fintech y cómo se puede luchar para reducirlas?

La principal, particularmente en el Perú, tiene que ver justamente con la interoperabilidad, hay muchos servicios en el mercado que no conviven entre sí, que no se comunican.

Entonces eso obliga a tener una gama de productos que resuelven prácticamente lo mismo y genera confusión para el usuario como para el comercio. El comercio debe tener la posibilidad de contar con un QR en su punto de venta y de cara al comprador que pueda con cualquier billetera pagar.

Perú está retrasado en algunos temas, pero está mucho más adelantado en temas de seguridad que otros países de la región.

Hablando particularmente de 3D secure, que es justamente una doble autenticación en un pago, que resuelve dos grandes temas, primero el tratamiento de los datos de la tarjeta, la seguridad de la información que tú vas a disponibilizar en el proceso de pago y segundo la responsabilidad frente a un desconocimiento de ese pago.

Hoy, no todos los jugadores que interactúan en este flujo de compra están en condiciones para manejar la información que debe viajar en una transacción de este estilo, y me refiero fundamente a la parte emisora o a la parte adquirente.

Esto tiene que ver justo con darle seguridad al tarjetahabiente y hacerle saber quien asume la responsabilidad frente a una transacción autorizada pero luego desconocida por un comprador, que normalmente tiene relación con un fraude.

¿Cómo se puede avanzar en pagos digitales en Perú?

El crecimiento en Perú es exponencial, hay varios efectos producto de la pandemia, donde un gran porcentaje de la población se digitalizo. En el Perú estamos pasando por el 60%.

Ya estamos hablando de que hay aproximadamente casi 14 millones de usuarios que se han digitalizado y que al menos hacen una operación digital 2 veces por mes. El ticket promedio ha subido, estamos casi por los 200 dólares por mes.

Desde nuestra mirada podemos educar, dar información al usuario, proveer la mayor cantidad de herramientas posibles que den tranquilidad, sobre todo en el tema del manejo de la información, aportar con soluciones que finalmente simplifiquen procesos, como los cargos recurrentes.

La industria de cargo recurrentes, es una industria totalmente desatendida hay soluciones que son muy antiguas, que tienen 15 o 20 años. Hoy en día, las compañías que generan grandes flujos transaccionales y que efectivamente son las que marcan una diferencia respecto a la digitalización hacen recurrencia, gimnasios, compañías de seguros, vehículos, etc.

Esto se basa en experiencia, el usuario se va a digitalizar en la medida que su experiencia sea la que busca, tanto en el proceso de pago, como después, en las salidas de la responsabilidad del pago.

¿Cuál es el principal reto para Latinoamérica y Perú para alcanzar mejores resultados en el sector fintech?

Me parece que aquí el mayor reto es ir de la mano con las tendencias que vienen desde fuera, pues Europa respecto a Latam nos lleva varios años de ventaja.

Hay una serie de situaciones que no se dan al momento de hacer un pago, por ejemplo, el hecho de pagar en cuotas o de tener un medio pago que reúna ambas caracteristicas, en Europa y Estados Unidos tienen una tarjeta de crédito que funciona como débito, no hay una diferencia entre una y otra, manejan líneas por separado.

Luego, el tema regulatorio es relevante para que todos los que interactúan en el ecosistema, seamos capaces de ser interoperables, hoy día en la medida que las soluciones no tengan un carácter global o al menos regional, es muy difícil que el comercio electrónico siga progresando.

Si bien es cierto, producto de la coyuntura, ya no es un evento particular el hecho de hacer un pago en línea si no que es parte de nuestras costumbres. Esto tiene que ir acompañado de una evolución y esta debe estar respalda por definiciones, las cuales las ponen los entes reguladores.

Nos parece que los dos grandes desafíos tienen que ver con regulación, con que toda la industria disponga de conexiones que permitan que todos tengamos acceso a los servicios, toda la capa de proveedores de tecnología, podamos conectar y disponer herramientas para que el usuario final tenga un servicio mejor y de calidad.