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Trabajadores independientes: Su vulnerabilidad sigue latente ante desigualdad laboral

Por Jullianni Namuche Mego Publicado: Últ. actualización: 30 mayo, 2020 09:54
5 minutos

El empleo independiente es muchas veces deseable por las posibilidades de manejar horarios propios y trabajar en distintos lugares y sectores.

Sin embargo, para la mayoría puede resultar una elección forzada debido a la falta de un puesto de trabajo dependiente o a la insatisfacción con el sistema.

El Instituto Peruano de Economía (IPE), en base a la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), analizó a los trabajadores independientes en el ámbito urbano del país.

IPE determinó que uno de cada tres trabajadores es independiente. Es decir, de los 13 millones de personas que forman la población económicamente activa (PEA), en el área urbana, 3.9 millones serían independientes mientras que 5.9 millones, dependientes.

En el 2018, según INEI (2019), los trabajadores independientes a nivel nacional ascendieron a 6 millones 953 mil 600 personas que representan el 41,5% del total de ocupados.

INEI también indicó que la participación de la PEA independiente femenina y masculina ha mostrado una tendencia creciente, entre los hombres ha pasado de 40,1% en el 2013 a 42,5% en el 2018 y en las mujeres de 38,5% (2013) a 40,1% ( 2018).

Por lo tanto, la participación económica del sector independiente es bastante sobresaliente en la fuerza laboral urbana.

Ingreso por la mitad

Un dato resaltante arrojado por el IPE es que el ingreso de los independientes representa la mitad de lo que percibe uno de sus homólogos asalariados.

La brecha de desigualdad -y por lo tanto vulnerabilidad- se ha mantenido constante en el tiempo.

Al 2018, un independiente ganaba en promedio unos S/986 al mes; mientras un dependiente recibía S/1.826, en promedio.

La brecha obedecería a que cerca ocho de cada 10 independientes laboran en la informalidad. Así a menor productividad, menores salarios.

 

¿Dónde están los independientes?

El estudio del IPE informó que el rubro de los independientes con mayor porcentaje se posiciona en los sectores comercio y transportes (54% del total) y servicios (23%), cuyos salarios promedio son S/1.051 y S/1.008, respectivamente.

Por su parte, un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que las posibilidades de pasar a empleos de mejor calidad son reducidas, estimándose la cifra en 7,5%.

Según este último promedio, de cada 100 personas que dejan un trabajo independiente, 20 ingresan a empleos dependientes informales y 33 a otro empleo independiente.

Educación y salarios

Alcanzar mayores niveles de educación es clave para obtener mayores retornos futuros.

Lamentablemente, un rasgo común entre la mayoría de los independientes es que tienden a conseguir menos logros en términos de educación.

Por ejemplo, el 42% de los independientes no cuenta con educación básica completa, el 33% sí la completó y solo 25% alcanzó estudios superiores.

Esto contrasta con las cifras de los trabajadores asalariados. En donde el 51% sí tiene estudios superiores, el 31% completó secundaria y el 18% no logró terminar la educación básica.

Según INEI (2019), los trabajadores independientes tienen una representatividad de 38,7% en el área urbana y 50,9% en el área rural.

En cuestiones de salud, el estudio del IPE arroja que de cada 10 independientes, cuatro están afiliados al Seguro Integral de Salud (SIS) y seis no tienen ningún tipo de seguro.

Si se compara con los trabajores independientes, alrededor de cinco de cada 10 tienen acceso a Essalud y otros tienen seguros privados o SIS.

Regiones y Piura

A nivel de regiones y provincias, el Callao (32,1%), la provincia de Lima (34,1%), Arequipa (35,8%), Ica (37,0%), la Región Lima (37,9%) y Moquegua (39,9%), reportan menores porcentajes de participación de los trabajadores independientes.

Por otro lado, Tumbes, San Martín, Huánuco, Cajamarca y Loreto registran porcentajes de participación por encima del 50%.

El Observatorio Socioeconómico Laboral (OSEL), de la Dirección Regional de Trabajo y Promoción del Empleo (Drtpe) Piura, estimó que la población en edad de trabajar (PET) asciende a 1 millón 334 mil 985 personas, lo que representa el 79,9% de la población total de la región.

En referencia al nivel educativo alcanzado, según el Censo 2017, el mayor porcentaje de la PET alcanzó la educación secundaria como el nivel educativo más alto; de esta cifra, 53,6% son hombres y 46,4%, mujeres.

 

 

El OSEL también manifiesta que 989 mil 096 personas de la PET tienen algún tipo de seguro de salud, mientras que 358 mil 361 no cuentan con ninguno.

En relación a sus salarios, hay una evidente brecha de género salarial.

En el 2013, las mujeres piuranas ganaban, en promedio, S/363, cifra que aumentó a S/407 en el 2017. Los varones piuranos percibieron S/688 en el 2013 y S/ 748 en el 2017.

La mayor diferencia, según el estudio, se encuentra en el nivel superior universitario.

 

En el 2017, el ingreso laboral promedio mensual de las mujeres con estudios superiores de la región fue S/2.080, cifra inferior en S/1 017 al ingreso de los hombres que en promedio es de S/3 097.

Centrándonos sólo a nivel de trabajador independiente, Piura registra una cifra de 45,1% de participación en el sector, siendo mayor al promedio nacional; pero menor a varios otros departamentos del país, tales como Ucayali (46,4%), Cusco (47.4%), entre otros.

Vulnerabilidad financiera

El “capital semilla”, monto con el que inicia el trabajador independiente, proviene, en la mayoría de los casos, del él mismo.

Siendo este capital una mezcla de sus propios ahorros, de créditos de consumo, así como de préstamos informales realizados por familiares o amigos.

En nuestro país, donde el acceso al sistema financiero es aún incipiente, los resultados de la encuesta de INEI arrojan que en el año 2018, sólo el 27,7% de los trabajadores independientes tiene acceso o han usado algún servicio del sistema financiero formal.

Cabe resaltar que se revela la estrecha relación entre el acceso al sistema financiero y el nivel educativo alcanzado, a mayor nivel educativo mayor acceso.

Es clave, por lo tanto, incentivar siempre mayores logros académicos. Y presentar propuestas que aumenten la productividad de los trabajadores y el bienestar social además de crear espacios sostenibles para el desarrollo de su actividad.