El 93.4% del diésel que importa el Perú proviene de Estados Unidos y el 99.5% del maíz amarillo duro llega de Argentina, según cifras de la Sunat analizadas por la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú). El gremio advierte que esta concentración expone a la industria a interrupciones en el abastecimiento.
La alerta surgió a fines de setiembre, cuando EE. UU. anunció una posible restricción a sus exportaciones de diésel. La medida no se concretó, pero generó preocupación por su posible efecto en los precios del combustible.
Entre enero y agosto de 2026, el Perú importó US$3,698 millones en diésel B5 y US$1,910 millones en diésel 2. Ambos productos sumaron el 48.4% de las importaciones de combustibles, que llegaron a US$ 11,593 millones.

Maíz, trigo y aceite de soya
Las compras de maíz amarillo duro sumaron US$ 1,267 millones hasta agosto, casi todas a Argentina. En trigo, el Perú importó US$ 558 millones, cerca del 78% desde Canadá, 13.5% desde Argentina y 8.8% desde EE. UU.
Argentina también fue el principal proveedor de aceite de soya en bruto, con US$ 435 millones, el 84.7% del total importado.
Insumos para el agro
Las importaciones de tortas y residuos de soya, usados en alimento para animales, sumaron US$ 822 millones. Bolivia aportó el 68.5%, Paraguay el 18.2% y Argentina el 13.3%.
La urea, el principal fertilizante importado, registró compras por US$ 115 millones. El 77.9% vino de Rusia y el 18.5% de China.
Otros proveedores posibles
ComexPerú identificó países que podrían diversificar el abastecimiento. La India es el segundo exportador mundial de diésel, con 7% del mercado. EE. UU. lidera las exportaciones mundiales de maíz amarillo duro, con 41.3%, aunque el Perú casi no le compra. Catar y Arabia Saudita son el tercer y cuarto exportador de urea, con 8.3% y 7.9%.
El gremio también mencionó a Australia como primer exportador de trigo y a Brasil como segundo exportador de aceite de soya en bruto y de tortas de soya.
Bayóvar, opción para los fertilizantes
Como alternativa nacional, ComexPerú señaló las reservas de roca fosfórica de Bayóvar, en Piura, insumo para fabricar fertilizantes. El Ministerio de Energía y Minas (Minem) y ProInversión trabajan en el Proyecto Sechura, que busca poner en valor este recurso en un área de 94,000 hectáreas.