El Instituto Peruano de Economía (IPE) redujo su proyección de crecimiento del PBI para 2027 de 3.4% a 3.2% y mantuvo en 3.3% la de 2026. La revisión responde al impacto que tendría un Fenómeno El Niño de magnitud extraordinaria sobre la pesca, el agro y la manufactura primaria.
Según el IPE, el evento climático restaría 0.9 puntos porcentuales al crecimiento de este año y 1.2 puntos al del próximo. Sin ese golpe, la economía avanzaría 4.2% en 2026 y 4.4% en 2027.
Las cifras fueron presentadas por Martin Valencia, gerente de Estudios Económicos del IPE, en el seminario virtual «La economía peruana ante un Fenómeno El Niño extraordinario», realizado el martes 13 de octubre.

Inversión privada sostiene el 2026
Para este año, el IPE elevó su proyección de inversión privada de 12.8% a 15.3%. Ese mayor dinamismo compensaría la caída de las exportaciones, que ahora retrocederían 0.2%, cuando en julio el instituto esperaba un alza de 1.5%.
Entre enero y julio, el PBI creció 3.1%. La construcción avanzó 10.7% y el comercio, 6.3%. Las actividades primarias, en cambio, ya reflejan el efecto del clima, con caídas en la pesca (-32.4%), la manufactura primaria (-9.5%) y el agro (-0.7%). Sin esas caídas, el crecimiento habría llegado a 3.6%, según el IPE.
La inversión privada habría crecido 13.7% en julio y agosto, de acuerdo con el consumo interno de cemento y las importaciones de bienes de capital. La confianza empresarial se mantuvo en el tramo optimista en 28 de los últimos 33 meses. En los últimos 12 meses se crearon 241,000 empleos formales privados, por encima del promedio de la última década (146,000).
¿Por qué baja el 2027?
El recorte de 2027 se explica por un efecto más prolongado de El Niño sobre las actividades primarias. Las exportaciones crecerían apenas 1.6% (antes 3.4%) y la inversión privada se moderaría a 10.9% (antes 11.5%).
El calor adelantó la cosecha de arándano en julio y agosto, pero el IPE prevé una menor producción en los próximos meses. Lo mismo ocurriría con el mango y la palta, cuya floración se ve afectada por las altas temperaturas. En la pesca, el mar caliente impediría abrir la segunda temporada de anchoveta. En la sierra sur, las sequías limitarían la campaña de siembra 2026-2027 y reducirían la oferta para el mercado interno en la primera mitad de 2027.
El IPE advirtió de otros efectos. En los periodos de Niño Costero de 1998, 2017 y 2023, los precios de alimentos y bebidas subieron 4.4% acumulado en el primer semestre. Entre diciembre de 2022 y junio de 2024, la morosidad en las regiones del norte aumentó entre dos y tres veces más que el promedio nacional.

Un episodio con récord de temperatura
Al 30 de setiembre, la anomalía de la temperatura del mar frente a la costa norte llegó a 5.3 °C, el mayor registro semanal desde 1981. La comisión ENFEN estima en más de 80% la probabilidad de un Niño Costero extraordinario hasta diciembre y en 52% para el verano 2026-2027.
De acuerdo con estimaciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), los episodios extraordinarios de 1983 y 1998 restaron 4.1 y 1.7 puntos porcentuales al PBI, respectivamente. El Niño de 2017, de magnitud moderada, quitó 0.8 puntos, y el de 2023, de magnitud fuerte, 1.1 puntos.
Iván Portocarrero, socio de Apoyo Consultoría y panelista del seminario, estimó que la economía recuperaría su ritmo de crecimiento en la segunda mitad de 2027, impulsada por el gasto en reconstrucción.