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BBVA Research: actividad económica se ralentizó en el último trimestre del año

De acuerdo con el BBVA Research, el PBI mostró señales de ralentización al comenzar el cuarto trimestre en un contexto donde persiste la debilidad de la confianza empresarial, mayores conflictos sociales relacionados con las actividades extractivas, y en el que empieza a disminuir el soporto de los estímulos económicos (aumento de tasa de interés y encaje, menor inversión, etc.)
Por Juan Ricardo Fong Renteria
5 minutos
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Durante el mes de octubre la actividad económica creció 4.5% de forma interanual, habiendo crecido 9.7% en setiembre y 11.8% en agosto. Esta tendencia a la baja ha sorprendido de manera negativa al consenso que tenía el mercado sobre la economía peruana.

BBVA Research, en un análisis que compara las cifras del PBI de 2021 con las del 2019 para evitar la fuerte distorsión que genera la baja base de comparación interanual o el conocido «efecto rebote», observa que en octubre del presente año la actividad económica se desaceleró a 1.2% (crecimiento en setiembre fue de 3.0%).

Por ello, el PBI mostró señales de ralentización al comenzar el cuarto trimestre en un contexto donde persiste la debilidad de la confianza empresarial, mayores conflictos sociales relacionados con las actividades extractivas, y en el que empieza a disminuir el soporto de los estímulos económicos (aumento de tasa de interés y encaje, menor inversión, etc.)

En el mes de octubre, la actividad económica del país se sostuvo principalmente en su componente no primario, a pesar de que esta perdió impulso y avanzó 2.1% con respecto al mismo mes de 2019, (setiembre fue de 3.9%).

En la interna de este sector sigue registrándose un fuerte dinamismo de servicios como telecomunicaciones y financieros, así como de la actividad constructora, aunque tanto en la autoconstrucción como en el sector inmobiliario se observa una tendencia de moderación.

Asimismo, hubo desaceleración de la manufactura no primaria, sobre todo la vinculada a la producción de materiales y maquinas de construcción para atender la demanda del mercado local y externo.

En lo que respecta al componente primario del PBI, es decir, en el conjunto de sectores productivos más relacionados con las extracción de recursos naturales, en octubre la contracción fue mayor que en el mes anterior (-1.2% comparado con el -0.3% en setiembre), con la minería afectada por los conflictos sociales.

La ralentización de la actividad económica en octubre es congruente con el análisis en términos desestacionalizados. En esa línea el INEI señaló que la producción, con respecto al mes previo, se contrajo 1.2%, mientras que en los tres meses anteriores avanzó a un ritmo promedio mensual de 1.0%.

De esta manera, es la primera contracción intermensual desde abril, cuando la segunda ola de contagios llegó a su pico. A pesar de ello, el PBI continúa ubicándose algo por encima de sus niveles pre pandemia desde agosto.

Algunos indicadores disponibles, como por ejemplo la producción de electricidad y el consumo interno de cemento, apuntan a que la tendencia de expansión de la economía se mantiene en el cuarto trimestre.

Un análisis similar se desprende de un ejercicio de nowcasting (previsión o proyección) del BBVA Research, donde sugiere que el PBI habría crecido entre 2.0% y 2.5% en noviembre en comparación con el mismo mes de 2019, que por esa época se situó entre el 4.0% y 4.5%.

Sin embargo, indicadores como la inversión pública u otros más prospectivos de gasto, como por ejemplo la confianza empresarial, apuntan desde hace algunos meses a que la inversión en general empieza a ralentizarse y que esto se irá haciendo más notorio durante el próximo año.

En el mercado laboral, el panorama se tornó favorable, por un lado, los puestos formales, generados por el sector privado se ubicaron, por segundo mes consecutivo, en terreno positivo en octubre, con lo que el total de puestos de trabajo formales, entre público y privado, aumentó en 119 mil con respecto al mismo mes de 2019.

Por otro lado, según los datos más recientes (noviembre), aunque acotados a la ciudad de Lima, apuntan también a una mejora ya que el número de empleos mantiene la tendencia de normalización.

En resumen, la actividad económica del país perdió dinamismo durante el mes de octubre, en un entorno local que se torna cada vez más desafiante y al que se le sumará el externo (aumento del tapering de la FED, precios internacionales elevados, cadena de suministro saturada por la demanda).