Opinión

A propósito de Ecuador y el Banco Mundial

Por Renato Cárcamo Seminario Publicado: Últ. actualización: 30 mayo, 2020 18:45
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Imagine usted que al ir a su banco a solicitar un préstamo establezca como condición que, a fin de asegurar su capacidad de pago, ponga a trabajar a su hijo menor de 6 años.

El Banco, para convencerlo, le dirá que con ello ganará mucho: ahorrará todo lo que gasta en su hijo en educación, lo que le servirá para pagar el crédito y, además de que su hijo con sus ingresos le ayudará a pagar el crédito, se hará un trabajador competente desde pequeño, dado que madurará pronto.

¿Usted qué haría? Seguramente, al igual que yo, se levantaría de la silla airadamente e iría a buscar otro banco. ¿Y si todos los bancos me hacen esa misma propuesta, u otra parecida? Estoy seguro de que tanto ustedes como yo preferiremos quedarnos sin el préstamo.

Dice el economista de Cambridge Ha-Joon Chang, en su libro “¿Qué fue del buen samaritano? Naciones ricas, políticas pobres” (Itermón-Oxfam, España-2008), que eso es lo que precisamente hacen el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), con los países subdesarrollados o en vías de desarrollo. Imponerles el libre mercado.

Pero en este caso los presidentes aceptan el préstamo.

Este economista explica que, cuando nuestras industrias incipientes necesitan un tiempo más de protección, luego del cual puedan salir al mercado a competir en igualdad de condiciones (como nuestro hijo pequeño que, luego de quince años más de “inversiones” por nuestra parte, tendrá un título de estudios superiores, con el cual podrá competir en mejores condiciones en el mercado laboral), estas entidades internacionales nos presionan a abrir nuestros mercados, y nuestros gobiernos aceptan.

Y así nos engañan que saldremos de la pobreza y que nuestras economías crecerán.

Los que no hicieron caso a dicha “libre economía” sí crecieron: es decir, Japón, Corea, Singapur y otros, en el último siglo; y, también los hoy países potencias económicas, en siglos anteriores, pero que hoy quieren hacer con el resto lo contrario, es decir, “retirar la escalera” por la que ellos subieron hacia el desarrollo.

No sé si esto es lo que está ocurriendo recientemente en Ecuador pero, de ser así, habría que mirar la economía internacional con cierta desconfianza y apoyarnos entre nosotros.

En la foto de portada: Quito (Pichincha), 6 de marzo del 2019.- El Presidente de la República, Lenín Moreno, se reunió con Axel Van Trotsenburg, nuevo viceperesidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.