Indecopi oficializó en Cusco la instalación del Consejo Regulador de la Sal de Maras, un hito que consolida la primera y única Indicación Geográfica (IG) reconocida en el Perú.
Dicha distinción, respaldada por la cooperación económica de Suiza, garantiza la preservación de los métodos artesanales y la herencia cultural de las comunidades de Maras Ayllu y Pichingoto.
En comparación de una marca convencional, la IG identifica productos cuya calidad y reputación se deben exclusivamente a su procedencia geográfica y a los factores humanos involucrados.
La Sal de Maras, extraída a 3,200 metros sobre el nivel del mar mediante técnicas ancestrales, representa un caso único por su manantial salino subterráneo y conocimiento tradicional.
633 familias productoras se benefician
El Consejo Regulador de PROSALMARAS (Asociación de Productores Organizados de la Indicación Geográfica Sal de Maras) asumió la responsabilidad de velar por el uso adecuado de la IG, proteger el prestigio, garantizar la calidad y representar los intereses colectivos de 633 familias productoras.
Alberto Villanueva Eslava, presidente ejecutivo del Indecopi, señaló que este paso consolida la confianza de los consumidores y abre nuevas oportunidades comerciales en el mercado nacional e internacional. “El valor generado por este producto retornará directamente a las comunidades de origen”, afirmó.
Apoyo suizo y proyección global
La cónsul honoraria de Suiza en Cusco, Fabienne Gut, subrayó que el avance fue posible gracias al trabajo articulado entre Indecopi, los productores y el Proyecto Peruano Suizo en Propiedad Intelectual (Pesipro) fase II.
Y su objetivo es fortalecer la competitividad de productos peruanos en el mercado global utilizando herramientas de propiedad intelectual.
Como parte de la ceremonia, se presentó la “Guía para entidades públicas sobre registro y gestión de productos con indicación geográfica y denominación de origen”, un documento orientador para replicar el éxito de la Sal de Maras en otros productos emblemáticos del país.
Un producto con certificación internacional
La Sal de Maras se produce artesanalmente en el Valle Sagrado del Cusco mediante evaporación solar en más de 4,000 pozas.
Cada poza produce entre 150 y 300 kilos mensuales y la cosecha es manual. Se obtienen tres variedades: sal rosada, flor de sal y sal con tierra.
La sal rosada de Maras, valorada por ser natural, no refinada y rica en más de 84 minerales, se exporta a mercados premium de Italia, Francia, Inglaterra, Canadá, Estados Unidos y Corea.
Empresas como Tierra del Monte y Marasal lideran la comercialización, beneficiándose de tratados de libre comercio con aranceles reducidos o nulos.
Actualmente el producto cuenta con certificaciones ISO y Kosher, y es reconocido por su bajo contenido de sodio, lo que la convierte en una opción para personas hipertensas.