Más de 100,000 personas invirtieron en el proyecto «Canal del Pueblo», impulsado por Ricardo Belmont Cassinelli en la década de 1980 bajo la promesa de participar en un canal de televisión. Décadas después, al menos 56,000 accionistas reclaman la devolución de su dinero sin haber obtenido respuesta. Muchos de ellos fallecieron esperando.
Según información publicada por la revista COSAS, el proyecto habría recaudado entre 6 y 7 millones de dólares. Sin retorno económico para los aportantes, varios grupos iniciaron acciones legales.
El canal que surgió de esa iniciativa se convirtió en RBC Televisión —hoy conocida como Viva TV—, bajo el control del grupo Red Bicolor de Comunicaciones (RBC), empresa central en la trayectoria pública y empresarial de Belmont.
Disputas internas y un canal en disputa
El historial de RBC también ha estado marcado por conflictos internos prolongados. Transferencias de acciones, enfrentamientos familiares y decisiones judiciales han caracterizado la historia de la empresa. En 2022, estas tensiones escalaeron hasta incluir incidentes físicos relacionados con el control de la señal televisiva.
Belmont, de 80 años, es uno de los candidatos que figura en las recientes encuestas de intención de voto para las elecciones generales 2026. Con una trayectoria que abarca ocho procesos electorales —incluyendo dos gestiones como alcalde de Lima, en 1989 y 1993—, su reaparición en la escena política llega acompañada de un expediente cuestionado.
Cuatro investigaciones fiscales activas
En el ámbito legal, Belmont registra al menos cuatro investigaciones en el Ministerio Público, que incluyen indagaciones por presunto lavado de activos, abuso de autoridad y usurpación. Todos los procesos continúan en etapa de evaluación.
Para financiar su campaña actual, el candidato reportó al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ingresos por S/ 133,000, canalizados a través de billeteras digitales y plataformas virtuales.
Propuestas de seguridad ante una crisis creciente
En materia de seguridad ciudadana, Belmont ha planteado un enfoque centrado en el cambio cultural y educativo, con el deporte y la cultura como ejes para enfrentar la extorsión y el sicariato.
Sus propuestas se dan en un contexto en que el país reporta más de 500 homicidios en los primeros meses de 2026 y una expansión de la actividad delictiva en distintas regiones.
Los planteamientos han generado reacciones divididas en el debate electoral, donde la trayectoria de los candidatos pesa tanto como sus plataformas programáticas.