El Perú enfrenta el riesgo de reducir su producción petrolera en 4.06 miles de barriles por día (MBPD) ante el posible cierre del Lote Z-69, actualmente operado por Petroperú.
El contrato temporal de licencia vence el 15 de mayo de 2026 y hasta el momento no se ha asegurado un nuevo operador, advirtió Perúpetro.
En marzo de 2026, la producción nacional alcanzó 38.94 MBPD. El Lote Z-69, ubicado en Piura, aportó 4.06 MBPD, equivalentes al 10.4% de la producción mensual. Si el lote cierra, ese volumen se perdería.
La advertencia ocurre en medio de una crisis de combustibles que ha afectado el suministro de gas natural vehicular (GNV) y diésel en semanas recientes. La menor producción nacional agrava la dependencia de importaciones.
Producción en caída libre
Según la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), la producción de petróleo en el primer trimestre de 2026 promedió 37.45 MBPD, lo que representa una caída del 19.9% frente al mismo periodo de 2025 (46.80 MBPD).
Aunque marzo mostró una leve recuperación a 38.94 MBPD, la tendencia es descendente. Los lotes con mayor producción en marzo fueron el Lote 95 (Loreto) con 13.69 MBPD, el Lote X (Piura) con 7.40 MBPD y el Lote Z-69 (Piura) con 4.06 MBPD.
Trabas burocráticas impiden licitación
Perupetro señaló que desde 2024 se iniciaron gestiones para licitar el lote, pero la falta de información clave por parte de Petroperú ha impedido estructurar el proceso.
La empresa estatal no ha entregado datos sobre 67 plataformas de su propiedad, pese a reiterados solicitudes. También involucra a ProInversión, a la que se le requirió información en el marco del Decreto de Urgencia N.° 010-2025.
Ante la imposibilidad de avanzar con la licitación, Perúpetro solicitó a Petroperú iniciar un cierre seguro del lote para evitar contingencias ambientales y futuros pasivos. Como alternativa, propuso extender por 12 meses el contrato vigente, pero no ha recibido respuesta favorable.
Impacto en la crisis de combustibles
La pérdida de 4.06 MBPD representa cerca del 10% de la producción nacional actual. En un contexto donde el país ya enfrenta desabastecimiento de GNV y diésel, cualquier reducción adicional profundizaría la crisis y elevaría los precios al consumidor.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) no se ha pronunciado sobre el posible cierre. La decisión final recae en Petroperú y ProInversión, que deben definir si aceptan la extensión del contrato o proceden con el cierre.