El Perú cerró el 2025 con exportaciones de arándanos frescos por 2,457 millones de dólares y un volumen total de 373,514 toneladas métricas, según informó el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego. Las cifras representan un crecimiento de 8.2 % en valor y de 14.6 % en volumen respecto al 2024.
De acuerdo con el sector, el desempeño consolida al país como principal productor y exportador mundial de arándanos frescos.
Las exportaciones de este fruto representaron el 16.4 % del total del valor FOB agroexportado, ubicándose como el producto más relevante dentro de la canasta agroexportadora peruana.
Mercados de destino y crecimiento sostenido
Estados Unidos se mantuvo como el principal destino de los arándanos peruanos. Le siguieron Países Bajos y China, además de mercados emergentes como Taiwán, India y Colombia.
A nivel global, la demanda de arándanos mostró una tendencia creciente. Las importaciones mundiales pasaron de 560 mil toneladas en 2018 a 1,032 mil toneladas en 2024, con una tasa promedio anual de crecimiento de 10.7 %.
En 2024, Estados Unidos concentró el 33.9 % del total importado, equivalente a 349.5 mil toneladas. Países Bajos representó el 11.6 % y Alemania el 8.0 %.
El crecimiento de los envíos peruanos también se refleja en la evolución de la última década. En 2015, el país exportaba 10.2 mil toneladas. Al cierre de 2025, la cifra superó las 373.5 mil toneladas, con una tasa promedio anual de expansión de 43.3 %.
Regiones productoras y acuerdos comerciales
Las principales regiones productoras de arándanos son La Libertad, Lambayeque e Ica. También se reporta crecimiento en Lima, Áncash y Piura.
El ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Vladimir Cuno, señaló que el Ejecutivo continuará promoviendo oportunidades comerciales para los productos agropecuarios peruanos, con respaldo fitosanitario del Senasa.
El sector también atribuye el desempeño exportador a la vigencia de acuerdos de libre comercio suscritos por el Perú con los principales mercados de destino, lo que ha permitido reducir aranceles y facilitar procedimientos fitosanitarios.
Entre los factores señalados por el ministerio figuran las condiciones climáticas, la innovación genética, la sanidad agraria, la apertura de mercados, la infraestructura y la estacionalidad de la producción, que ha permitido atender periodos de menor oferta en otros países.