Emprendimientos

Leslie Echavarría: Conoce la historia de la fundadora de Only One Coin

Inglés por un sol nació con la intención de enseñar idiomas a las personas de bajos recursos. Infomercado conversó con Leslie Echavarría y esta es su historia.
Por Jordy Acevedo Publicado: Últ. actualización: 5 julio, 2024 19:38
5 minutos
Leslie Echavarría Inglés por un sol

Leslie Echavarría Tello es la fundadora de Only One Coin (Inglés por un Sol), un emprendimiento creado con el propósito de brindar a personas de bajos recursos la oportunidad de aprender inglés a un costo accesible, mejorando así sus perspectivas laborales. Infomercado se puso en contacto con ella y esta es su historia.

Inicios

Leslie nació en Tacna, pero creció en Lima. Proveniente de una familia humilde, vivió una infancia marcada por la precariedad económica. «Era un lujo cuando mi papá traía una botella de yogurt a casa, nos emocionaba», comenta Leslie.

Decidida a cambiar su situación, estudió administración en la Universidad Tecnológica del Perú y se certificó en inglés e italiano. Actualmente, cursa una maestría en Management en la Universidad del Pacífico. Desde los 14 años Leslie fue diagnosticada con autismo, pero ella nunca lo vio como un obstáculo, sino como un empuje para alcanzar sus metas.

A los 21 años, comenzó a trabajar en el sector turismo con Condor Travel, una reconocida operadora sudamericana. Allí, Leslie demostró sus habilidades en idiomas, trabajando con clientes de todo el mundo.

Sin embargo, la pandemia la dejó sin empleo, sumiéndola en una profunda depresión. Fue entonces cuando, motivada por un consejo de su hermano, decidió usar sus conocimientos en idiomas para fundar Only One Coin en 2020.

“Trabajaba con empresas de Estados Unidos, Canadá e Italia. Me iba excelente y vivía una vida de ensueño. Sin embargo, llegó pandemia y me dijeron que no me podían renovar contrato. Fue difícil aceptarlo, pero después lo asimilé porque es algo que pasaba en todos lados”, recuerda.

Nacimiento de Only One Coin

Despedida y en depresión, Leslie decidió dar clases de inglés gratuitamente para ocupar su tiempo de manera productiva y ayudar a personas de escasos recursos. «Vi que muchas personas buscaban oportunidades pero no podían acceder a ellas por temas económicos. Así que empecé a enseñar inglés sin cobrar nada», comenta Leslie.

Leslie enseñaba alrededor de 11 horas diarias usando Google Meet y Zoom. Su empatía la llevó a buscar a su público en ollas comunes y vasos de leche, llegando a aquellos sin recursos. Sin embargo, la demanda fue tal que muchas personas quedaron fuera de sus clases. Para solucionar esto, Leslie decidió cobrar S/1 por clase para contratar a un profesor adicional, asegurando así que nadie quedara sin aprender.

“Esta idea no nació como negocio, pero como vi que muchas personas se quedaban fuera de las clases, entonces decidí cobrar S/1 para contratar un profesor que atendiera a los alumnos que no lograban inscribirse en mi horario”, comenta.

Primeros desafíos

Desde el inicio, Leslie enfrentó críticas, incluso de su familia, quienes querían que buscara un trabajo más seguro. A pesar de esto, Leslie estaba convencida de su proyecto. «Muchas personas me criticaron, no por mala onda, sino porque confiaban en mis capacidades y querían que me asegure con un mejor trabajo. Pero yo sabía que este era mi lugar», recuerda.

Leslie también sufrió un preinfarto por el estrés de manejar su emprendimiento, pero en lugar de abandonar, decidió aferrarse más a su proyecto. Hoy, gracias a su esfuerzo, Only One Coin tiene un impacto significativo.

“Este proyecto fue creciendo y demandaba mucho tiempo para gestionarlo y enseñar también. Yo llegué a dormir hasta una hora por día porque no me abastecía con todas las coordinaciones que debía hacer y tampoco quería dejar de enseñar porque es lo que me apasiona», recuerda.

Leslie Echavarría en una labor social con su equipo.

Con el paso del tiempo se sumaron más personas a su proyecto y ahora incluye a casi 100 personas en su equipo: 22 en el área administrativa y el resto profesores. “De esta forma demostramos que no recibimos donaciones. Nosotros somos una empresa privada que está en el Régimen General de Impuestos. Lo aclaro porque muchas personas creen que somos una ONG, cuando no es así”, explica.

Aproximadamente el 20% de los estudiantes son becados, permitiendo que aquellos que pagan S/1 por clase ayuden a otros a aprender de manera gratuita. Leslie también realiza labores sociales, utilizando las utilidades de Only One Coin para apoyar a los más necesitados.

Actualidad y proyectos

Actualmente enseñan desde las 7:30 de la mañana hasta las 10:30 de la noche. Estos son horarios rotativos en donde cada turno tiene 40 alumnos.

«Nosotros hacemos una oferta que incluye el pago de 20 sesiones para asegurar el pago de los profesores. De esta forma,

Mirando hacia el futuro, Leslie no ve a Only One Coin como competencia de otras instituciones, sino como una opción para quienes no tienen los recursos para acceder a la educación. «Queremos ser esa opción para las personas que no tienen dinero, ofreciendo educación de calidad», afirma Leslie.

El proyecto incluye cursos adicionales gratuitos, como Excel, quechua, y liderazgo, reinvirtiendo los ingresos en mejorar la calidad educativa. También cuenta con estudiantes de Argentina, México y España que adquieren el curso al mismo precio, pero al cambio de su moneda nacional. A pesar de los desafíos, Leslie continúa apasionada por su misión de mejorar la calidad educativa en Perú y más allá, y su historia inspira a muchos a seguir sus pasos.

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