Emprendimientos

Iron Clean: De ganar S/2.50 enseñando en una academia a construir su empresa química con distribución nacional

Con presencia en casi todas las regiones del país, Wilber continúa viajando personalmente para conocer las necesidades de sus clientes.

Por Iveth Yamunaque
5 minutos
Historia de Iron Clean
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Wilber creció en Puerto Maldonado y su historia comenzó en un taller familiar de vulcanizadora y con el tiempo logró liderar su propio negocio. Así empezó Iron Clean, una marca que hoy compite a nivel nacional y busca demostrar que desde la Amazonía también se puede industrializar.

Wilber Quispe Muñiz

Wilber nació y creció en Puerto Maldonado, en un entorno que mezclaba el deber escolar con el aprendizaje práctico en el negocio familiar de vulcanizadora y recarga de baterías.

Su rutina de infancia se definía por estudiar en las mañanas y trabajar en el taller por las tardes, activando baterías nuevas con ácido para los clientes, lo que le dio una base técnica desde muy joven.

Luego de graduarse de la secundaria en 1993, Wilber se trasladó a Arequipa en 1994 para enfrentar un desafío académico mayúsculo, pues el nivel educativo de la Amazonía era considerablemente inferior al de la ciudad.

En las academias de preparación, sufrió incluso el menosprecio de otros estudiantes por su procedencia, pero su determinación de no egresar con las manos vacías lo impulsó a persistir.

Siguiendo el consejo de su padre, quien valoraba la rentabilidad de los técnicos eléctricos en esa época, ingresó a Senati para estudiar Electrotecnia Industrial, carrera que complementó con estudios de inglés.

Su trayectoria profesional temprana estuvo marcada por la necesidad de demostrar su valía a sus familia. En una ocasión, mientras se recuperaba de una lesión de rodilla, asumió el reto de realizar una instalación eléctrica de motores en un camal para un empresario arequipeño, logrando validar sus años de estudio.

También se desempeñó como docente en una academia local ganando apenas S/2.50 la hora, labor que realizaba principalmente para concientizar a los jóvenes sobre la exigencia académica fuera de la región.

En 1998, Wilber dio un paso decisivo al ingresar a Ingeniería Química en la Universidad Nacional de San Agustín. Aunque interrumpió la carrera durante dos años para intenta ingresar a Medicina, este periodo de estudio intensivo le ayudó a ver el potencial industrial en cada recurso natural.

Inicios como emprendedor

Sin embargo, en su tercer o cuarto año de universidad, la vida de Wilber cambió tras el fallecimiento de sus padres. Ante este suceso, decidió retomar el negocio de baterías y llantas, pero con el objetivo renovado de industrializar el ácido de baterías, un insumo controlado que hasta entonces se vendía de manera precaria en botellas de gaseosa.

Así inició su primer emprendimiento formal, Inquimad, Industrias Químicas Madre de Dios, en el año 2011. Logró formalizar el negocio, lo que le permitió expandir sus ventas desde Madre de Dios hacia Cusco y Juliaca.

El éxito fue notable, pasando de los 20 litros mensuales que vendía su padre a más de 2,000 litros al mes. Sin embargo, este crecimiento se vio interrumpido por el control de la minería ilegal, que incluyó combustibles y químicos en una lista de fiscalización estricta, provocando que sus proveedores dejaran de venderle, por lo que disminuyeron sus ventas.

Historia de Iron Clean: Inicios

El resurgimiento como emprendedor llegó luego de un desafío en el lavadero de su amigo, quien le pidió un producto para eliminar el «amarillo» de los motores. Wilber dedicó dos años y medio de investigación a perfeccionar la fórmula, realizando pruebas en las motocicletas que llegaban al taller de su padre para mantenimiento, ajustando concentraciones a ácidos hasta lograr un resultado óptimo sin dañar los motores, empezando así Iron Clean.

Durante este tiempo, ganó notoriedad pública al aparecer en televisión asesorando sobre el control de insumos químicos, lo que reforzó su credibilidad.

En 2019 inició los trámites de patente y en enero de 2020 obtuvo el registro de la marca Iron Clean. El principal obstáculo fue el prejuicio contra los productos químicos de la Amazonía, por lo que decidió trasladar su centro de operaciones a Tarapoto.

Actualmente, la empresa superó el prejuicio sobre la calidad química de la Amazonía y compite a nivel nacional con una amplia línea que incluye desengrasantes, champús para cascos y fundentes para soldadura.

Planes

Con presencia en casi todas las regiones del país, Wilber continúa viajando personalmente para conocer las necesidades de sus clientes, asegurando que sus productos funcionen tanto en la humedad de la selva como en el clima de la sierra.

Asimismo, el plan de Wilber es continuar aprovechando su centro de distribución en Tarapoto para envíos diarios a nivel nacional, incluyendo el costo del flete en el precio final para ser más competitivos.

Contactos

Facebook: Iron Clean

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