El desabastecimiento de Gas Natural Vehicular (GNV) en Lima y Callao ya comienza a trasladar presión al mercado de combustibles alternativos. En las últimas horas, transportistas reportaron un incremento en el precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP) en distintos puntos del país, luego de que numerosas estaciones de servicio dejaran de ofrecer GNV por falta de suministro.
Conductores indicaron que, ante la ausencia del combustible que utilizan de manera habitual, han optado por abastecerse con GLP, lo que elevó la demanda en varios grifos y generó variaciones en los precios.
En algunos establecimientos de la capital, el precio del GLP registró aumentos de entre 30 y 70 céntimos en menos de 24 horas. Transportistas señalaron que el costo del galón pasó de S/5.29 a S/5.99, mientras que en varias estaciones las islas de GNV permanecen cerradas o sin personal debido a la falta del recurso.
Escasez de GNV eleva precio del GLP en Chiclayo
El impacto también se reporta en el norte del país. En Chiclayo, región Lambayeque, transportistas indicaron que el precio del GLP registró incrementos más pronunciados.
Según los conductores, a inicios de semana el galón se comercializaba entre S/5.50 y S/6.00, pero en algunos grifos ahora se encuentra entre S/7.40 y S/9.99.
Uno de los transportistas consultados señaló que el aumento del combustible afecta directamente sus costos operativos.
“Nos afecta bastante porque es el doble prácticamente. (…) Los pasajeros no pagan. En la situación en la que estamos, no pagan”, declaró.
Reparación del ducto de TGP detrás del desabastecimiento de GNV
El desabastecimiento de GNV está relacionado con los trabajos de reparación del ducto principal operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP). De acuerdo con reportes recogidos por transportistas y operadores de estaciones, la intervención técnica tendría un plazo estimado de 15 días.
En paralelo, conductores han comenzado a acudir con mayor frecuencia a las estaciones de servicio para abastecer sus vehículos de manera preventiva, ante el temor de que el combustible escasee o registre nuevos incrementos.
Este comportamiento generó largas filas en algunos grifos y una mayor demanda por combustibles alternativos como el GLP, situación que se refleja en los ajustes de precios reportados por transportistas en distintas ciudades.