El Congreso de la República no tiene facultades para impedir la venta del edificio de Petroperú el cuál se encuentra ubicado en el cruce de Canaval y Moreyra con la Vía Expresa, en San Isidro, Lima.
La Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural aprobó un predictamen que reconoce explícitamente que declarar un inmueble como Patrimonio Cultural no es función del Parlamento, sino un acto administrativo exclusivo del Ministerio de Cultura (Mincul).
La iniciativa, respaldada con siete votos a favor, uno en contra y cuatro abstenciones, en el congreso opta por “declarar al edifico cómo interés nacional” reconociendo de esta manera el edificio como patrimonio cultural, pero esto se le encargara al Poder Ejecutivo, a través del Mincul, para evaluar y concretar dicha declaratoria en el marco de la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación.
El edificio en la mira de Proinversión
En diciembre de 2025, Petroperú incluyó su sede principal ubicada en la avenida Canaval y Moreyra N.° 150, dentro de la lista de activos no necesarios y no estratégicos para sus operaciones.
La empresa suma 60 activos en proceso de evaluación con la asistencia técnica de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión), en busca de la alternativa de gestión más conveniente desde un punto de vista económico.
El documento aprobado por la Comisión de Cultura advierte que el inmueble enfrenta riesgos precisamente por su inclusión en esa lista, lo que podría derivar en su venta u arrendamiento. Por lo que, aunque la propuesta busca introducir salvaguardas para preservar el valor histórico, arquitectónico y urbano del edificio, no puede impedir la transacción.
Aunque al final de todo, todo queda en manos del Ministerio de Cultura. Pues, la Comisión de Cultura, aprobó una iniciativa declarativa que traslada al Ministerio de Cultura la decisión sobre este patrimonio.
Valor arquitectónico vs. decisión económica
Cabe resalta que el edificio, es una obra representativa del brutalismo peruano diseñada por los arquitectos Walter Weberhofer y Daniel Arana, es considerado un hito del centro financiero de San Isidro.
Sin embargo, la decisión final sobre su protección recae ahora en el Ministerio de Cultura, mientras Petroperú avanza en su proceso de optimización de cartera inmobiliaria priorizando sus criterios de eficiencia patrimonial y su sostenibilidad financiera, todavía no existe un monto estimado por la venta del edificio.