Emprendimientos

Cantol: Conoce la historia del inventor de la cerradura con tranca

Víctor Raúl Canepa Llanos desde muy pequeño marcó su vida con experimentos que lo llevaron a fundar Cerraduras Cantol en 1973, una empresa dedicada al diseño y fabricación de productos de seguridad.
Por Gabriel Naquiche
4 minutos
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Víctor Raúl Canepa Llanos, un hombre lleno de curiosidad desde sus primeros días en la provincia de Huánuco, ha marcado su vida con experiencias que lo llevaron a fundar Cerraduras Cantol en 1973, una empresa dedicada al diseño y fabricación de productos de seguridad

Desde su infancia, la curiosidad era el motor de Víctor. Desarmaba los juguetes que le regalaban para entender su funcionamiento. Descubrir siempre fue más atractivo que jugar, y su deseo insaciable por conocer lo llevó a logros notables desde temprana edad. A los ocho años, ya había ideado un sistema de amortiguación para su bicicleta y construido una bicicleta de doble tracción. Su inventiva no se detuvo ahí; abarcó desde un motor a vapor hasta una lancha 35 con un casco sinuoso, desafiando lo convencional.

Cuando culminó su educación Víctor viajó a Lima, aquí enfrentó a la desilusión de una educación universitaria centrada en la teoría. Decidido a aprender de la vida, forjó su propio camino, reconociendo que la educación va más allá de transmitir conocimientos.

Con la determinación de ser su propia universidad, ingresó a la Editorial Lozada, donde pulió sus habilidades de expresión y oratoria. Después de enseñar en el Instituto Industrial José Félix Iguaín y explorar la ingeniería mecánica industrial, Víctor comprendió que siempre había más por aprender. Su travesía lo llevó a adentrarse en la hidráulica y a trabajar con bolicheras en la empresa Marco Peruana del Callao, así como a explorar la mecánica fina en la Casa Murdoch, adentrándose en el mundo de las impresoras dictáfonos.

En esta época, incursionó en la elaboración y venta de artesanías, pero fue la preocupación de sus clientes por la seguridad ante robos lo que sembró la semilla de lo que se convertiría en su pasión: la protección.

Inicios del emprendimiento

El mayor invento del empresario surgiría con la cerradura con tranca. Esta solución nació en los años 70’s, gracias a un problema de seguridad que percibían las tías de Víctor en su casa, por ello, todas las noches lo mandaban a revisar si estaba bien cerrada la puerta, él cansado de eso se le ocurrió hacer la puerta de la casa más segura. Es así como nace el invento que lo catapultó a la fama.

Cerradura con tranca.

Un día fue a la ‘Feria del Hogar’ y le dijo al organizador que debía darle un stand gratis porque era un inventor, había creado una tranca para asegurar las puertas de las casas. El organizador le dijo que le pague al finalizar todo. Víctor llevó dos diseños que fueron un éxito, pues logró vender ahí hasta por dos años y con todo pagado. Aquella vez se amaneció trabajando para entregar los pedidos y la instalación le tomó varias semanas.

Cánepa sabía que en un país como Perú donde el riesgo por robos era una constante para la población, estaba seguro que su invento tendría gran transcendencia. Por esta razón, tomó la decisión de registrar la patente de su invento para comercializarlo y a partir de allí impulsar una pequeña empresa. Es así como en 1973 nace Candol como empresa y ya lleva 50 años en el mercado peruano.

Víctor recuerda que tenía un taller con una mesa, un esmeril y un banco a los que hacía sonar muy fuerte para que crean que trabajaba con mucha gente. Además, había puesto un letrero que decía: ‘Prohibido el ingreso a personas que no sean trabajadores de la empresa’. Eso era para despistar al enemigo, indica el fundador.

El camino oscuro

La época más oscura fue en el terrorismo porque no había luz ni agua y no se podía fabricar nada. Adicionalmente, para Víctor le era más complicado porque tenía 8 empleados y tenía que pagarles, porque estuvieron con él en las buenas y malas. Luego, tuvo que viajar a Estados Unidos para trabajar asesorando a una empresa, donde lo remuneraban muy bien y ese dinero sirvió para ayudar a pagarle a su gente.

Además, Víctor afirma que hacer empresa en el Perú es muy difícil, por eso los empresarios deben aventurarse y probar. También indica que la antesala del éxito se llama problema y dificultad.

Un futuro seguro

Los cuatro hijos profesionales de Víctor se han sumado a las labores de la empresa para continuar con su legado, mientras él ahora está más atento a la parte inventiva.

“Como líder me ha ayudado a transformar la mentalidad de todo nuestro equipo y su vez, nos ha permitido valorar la seguridad y salud de nuestros colaboradores de manera integral”

Raul Cánepa – Gerente General CANTOL

Para el 2017, Paola Cánepa, gerente de Marketing y Exportaciones de CANTOL, afirmó que la empresa tenía un tercio del mercado de las cerraduras, la cual ascendía a los 100 millones de soles. Además, pasaron de tener 18 trabajadores en un inicio a tener 500 trabajadores en la actualidad.