El proyecto portuario de Corío, ubicado en la región Arequipa, continúa su desarrollo bajo el esquema de iniciativa privada, luego de que la Autoridad Portuaria Nacional (APN) levantara en diciembre de 2025 la suspensión de la viabilidad técnica temporal.
La APN indicó que la normativa vigente permite la coexistencia de proyectos portuarios en una misma zona, por lo que la iniciativa privada puede continuar en paralelo al esquema de asociación público-privada (APP) promovido por el Gobierno Regional de Arequipa, ProInversión y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
Estudios técnicos y cronograma de evaluación
Según informó Gestión, el consorcio presentó un plan maestro que incluye un estudio de demanda de carga, aprobado por la APN tras 19 meses de evaluación. Actualmente se ejecuta el estudio oceanográfico, con una duración estimada de seis meses.
Finalizada esta etapa, se prevé la presentación del expediente para la viabilidad técnica definitiva entre julio y agosto de 2026. La evaluación por parte de la APN tomaría entre tres y cuatro meses adicionales.
Una vez obtenida la viabilidad definitiva, el proyecto ingresaría a la fase de habilitación y licencia portuaria.
En ese momento, el consorcio buscará concretar el financiamiento para la construcción, cuya inversión total se estima en US$ 2,000 millones.
El desarrollo se ejecutará por fases, en función de la demanda proyectada.
Capacidad operativa y fases de expansión
En su primera etapa, el puerto Corío está diseñado para movilizar hasta 15 millones de toneladas anuales de carga, de las cuales un millón se transportaría en contenedores. En los primeros tres años de operación, se estima un movimiento inicial superior a un millón de toneladas.
El proyecto contempla dos fases adicionales. En la segunda etapa, se proyecta una capacidad de 26 millones de toneladas anuales, y en la tercera, hasta 50 millones.
Cada fase tendría una duración estimada de entre 12 y 15 años, dependiendo de la evolución de la demanda.
El puerto está orientado principalmente a la atención de carga mineral proveniente del corredor minero del sur, incluyendo operaciones como Las Bambas y Antapaccay, así como otros proyectos en desarrollo.
También se considera la atención de carga agroexportadora y de tránsito regional, con potencial para movilizar mercancías de países vecinos como Bolivia, Brasil y Chile.
Esquema de participación empresarial
El consorcio responsable del proyecto está conformado por empresas constructoras, cuyos nombres no han sido revelados, y una firma estadounidense encargada del diseño. Según declaraciones del consorcio, se prevé la incorporación de una compañía transnacional en el desarrollo del megaproyecto.