Las siete AFP de Chile registraban en setiembre una pérdida de US$7,700 millones en sus posiciones en derivados de tasas de interés extranjeras, según cifras publicadas el martes por el regulador de pensiones de ese país. Un año antes, esas mismas posiciones mostraban una ganancia de US$1,400 millones.
Las administradoras manejan activos por unos US$229,000 millones y son la principal fuente de ahorro para la jubilación de la mayoría de chilenos.
En los últimos dos años invirtieron en contratos que les darían ganancias si las tasas de interés de Estados Unidos seguían cayendo, de acuerdo con Bloomberg News.
El escenario cambió con la guerra con Irán. El petróleo se mantiene sobre los US$100 por barril, la inflación volvió a subir y los rendimientos de los bonos del Tesoro llegaron a su nivel más alto en 24 años. La Reserva Federal subió su tasa por primera vez desde 2023.
Una apuesta que primero funcionó
Las AFP usaron swaps de tasas de interés en los que recibían pagos a una tasa fija y pagaban a cambio una tasa variable. La estrategia empezó como una forma de mejorar la rentabilidad tras los retiros de fondos durante la pandemia.
Al inicio dio resultado. Los fondos E, los de menor riesgo, ganaron en promedio 7.5% el año pasado, su mejor desempeño desde 2022.
El riesgo, sin embargo, creció. En abril, cada punto básico de variación en el rendimiento de los bonos estadounidenses movía unos US$131 millones en el valor de esas posiciones, frente a US$10.6 millones a inicios de 2024, según un análisis de Citigroup.
«Al principio, les funcionó muy bien porque las tasas de interés estadounidenses bajaron», explicó Iván Riveros, estratega de Citigroup en Nueva York. Según Riveros, la subida posterior de las tasas llevó a los fondos de una valoración positiva a una negativa.
Nuevas reglas obligan a cerrar contratos
En abril, cuando empezaba la ola de ventas de bonos estadounidenses, la Superintendencia de Pensiones de Chile fijó nuevos límites al riesgo en derivados. Las reglas entrarán en vigor el 4 de noviembre y, en la práctica, obligan a las AFP a liquidar buena parte de sus posiciones.
Para cerrar esos contratos, las administradoras deben pagar a los bancos que actuaron como contraparte, entre ellos Bank of America y Citigroup.
El valor nocional de los contratos llegó a un máximo de casi US$700,000 millones y bajó a unos US$525,000 millones en agosto. Aunque la exposición se redujo, el costo de salir de cada contrato aumentó a medida que las tasas se movieron en contra de los fondos.
«Lamentablemente, si tienen que liquidar las posiciones este mes, resultará mucho más doloroso de lo que habría sido hace un par de meses», señaló Riveros.
No se sabe cuántas posiciones ya cerraron las AFP ni cuántas les faltan. La asociación gremial del sector y las administradoras Capital, Cuprum, Hábitat, Modelo, PlanVital, ProVida y UNO no quisieron comentar.
Cuánto perdieron los afiliados
Los fondos E, que concentraban la mayor parte de estas posiciones, perdieron en promedio 10.4% en lo que va del año, incluida una caída de 4.9% solo en setiembre. Ese mes, los fondos C y D, que administran casi la mitad de los activos del sistema, retrocedieron 3.1% y 4.2%, respectivamente.
«En algún momento tendrán que asumir la pérdida, y eso les va a doler», afirmó Felipe Alarcón, economista jefe de la aseguradora Euroamérica.
El regulador respondió a Bloomberg News que las AFP tuvieron un plazo ampliado para adaptarse y que ya «ajustaron una parte significativa de las posiciones excedentes». «Las AFP tienen el deber fiduciario de gestionar el tiempo disponible para cumplir con sus obligaciones en el mejor interés de sus afiliados», indicó.