Wapa: un spa de la belleza integral

El negocio de la belleza está en franco crecimiento en la ciudad de Piura. Desde hace algún tiempo, grandes salones de belleza se han instalado en la ciudad con relativo éxito. Incluso, algunos de ellos, ofrecen formación técnica para todas aquellas que deseen desarrollar su habilidad y tener un ingreso fijo.

Pero no solo son grandes salones sino también hay otros que reemplazan el espacio grande por un trato personalizado. Wapa’Spa es un ejemplo de ello.

Este salón de belleza está ubicado en la Urb. Angamos, una de las zonas residenciales con mayor proyección comercial de la ciudad de Piura junto a otras urbanizaciones como Santa Isabel, San Felipe y San Eduardo.

Jene Rivera Andrade es la propietaria de Wapa’Spa. Este salón de belleza es una empresa familiar donde la atención corre a cargo de su propietaria y su joven hija Jene Marvella. Francisco Zapata, esposo y papá, se encarga del marketing y las redes sociales.

Ellos reciben el apoyo de dos expertas de la belleza: Lizbeth More Flores y Viviana Martínez. Ambas son profesionales experimentadas en el rubro del maquillaje.

Buscando el mejor lugar

Esta historia familiar inició hace siete años cuando Jenny estaba decidida a empezar a desarrollar su habilidad en el maquillaje y peinado. Empieza a estudiar y, en el 2013, inicia la aventura de Wapa, abriendo su primer local en su misma casa ubicada en la urbanización Las Palmeras.

Sus primeras clientas eran personas de su entorno y recomendadas por sus clientas satisfechas. La idea de crecer estaba siempre latente y deciden mudarse, un año después, a un local ubicado en el centro comercial Diver Plaza, frente al bypass de la avenida Sánchez Cerro, a un costado del Mercado Central.

En Diver Plaza pudo crecer en cartera de clientes y atender todo tipo de necesidades capilares y de belleza. Mudarse no fue una decisión fácil porque cambiar de local y de clientes es como empezar de nuevo, pero tomaron el riesgo.

Como el negocio crecía, las expectativas de ampliar el local o abrir más en otros puntos de la ciudad era una disyuntiva a resolver. Francisco decidió renunciar a su trabajo y con la liquidación decidieron comprar su propio local y acondicionarlo a su gusto. Era mudarse por tercera vez, pero con la consigna que sería la última y a un local propio.

Y así lo hicieron. Luego de algunos meses en Diver Plaza se mudaron a la urbanización Angamos, donde hoy Wapa’Spa se ha ido posicionando. En su local propio acaban de cumplir tres años y trabajan para ser una alternativa diferente a los “grandes monstruos que llegan a la ciudad”, como dice Jene.

El equipo de Wapa’Spa

Lo más difícil: empezar

¿Qué es lo más difícil de emprender? “Empezar”, nos dice con seguridad Jene.

“Si bien es cierto que la competencia es cada vez más fuerte hemos decidido apostar y crecer con un diferencial: un trato personalizado con el cliente”, señala la fundadora de Wapa’Spa.

Y si hablamos de empezar, su joven hija Jene tiene un pasaje especial en esta historia.

La pequeña ha visto iniciar y crecer el negocio. Y ella también ha crecido en perfeccionar su habilidad para las tareas múltiples de un spa.

“Siempre le hemos visto habilidad para el maquillaje. Cuando empezamos, mi hija estaba pequeña. Luego de siete años, ella está por terminar el colegio y ya nos ayuda con la atención a las clientas. Hoy estudia técnicas del rubro y ya brindan talleres en un conocido centro comercial de la ciudad”, coinciden sus padres Francisco y Jene.

Y es que para la fundadora de Wapa’Spa, “estudiar siempre” es una obligación para las personas que están dentro de este negocio. Jenny, su hija y sus colaboradoras están en continua capacitación porque los gustos por los peinados y las nuevas tendencias del maquillaje obligan a estar capacitados constantemente.

“Nos esmeramos por un buen servicio, para que nuestras clientas se vayan contentas. Un spa es un lugar para relajarse, pasar un momento cómodo y salir satisfecho”, asegura Jenny.

¿Cambiarse de local les afectó? Francisco, responsable del marketing y las redes sociales de Wapa, asegura que eran conscientes que la ubicación de ambos locales incidirían en la recurrencia de clientes; sin embargo, trabajaron para que eso no afecte.

“El público ha cambiado un poco, porque migrar de un público masivo a uno más exclusivo genera ciertos cambios y adaptarse a nuevas necesidades. Sin embargo, las primeras clientas del primer spa de la urbanización Las Palmeras nos volvieron a buscar y hoy nos siguen”, asegura Francisco.

Dentro de esos cambios han sabido aprovechar a las clientas que “los grandes monstruos de la ciudad” no han podido retener.

“La propuesta diferente es el trato personalizado, escucharlas y buscar complacerlas para que retornen y recomienden el local. Tengo clientas que eran atendidos en locales grandes, pero lo que no encuentra en esos sitios, lo encuentran en Wapa. Por ejemplo, escucharles en sus problemas. Soy feliz atendiendo a las personas, disfruto esto”, afirma Jenny.

Para todos los gustos

En Wapa’Spa se atienden unas 60 personas cada semana.

El servicio de corte de cabello es el que tiene el precio más barato: 10 soles. El servicio más costoso puede llegar a 300 soles y son los alisados con productos saludables.

“Ofrecemos servicios con productos que no dañan ni a mi personal ni a mis clientas. Yo siempre lamento que existe mucho producto nocivo que se trabaja en los mismos salones de belleza. Eso es una irresponsabilidad”, afirma la fundadora de Wapa’Spa.

Entre otros servicios del spa están corte de cabello, manicure, pedicure, maquillaje profesional, laceados, cepillados, planchados, cejas…

Wapa’Spa siempre tiene clientas y las ofertas se realizan a través de sus redes sociales. Pero hacen una aclaración: Jene y Francisco coinciden en que sus ofertas siempre serán de servicios y precios reales.

“Cuando volanteamos por la ciudad vemos que hay locales que ofrecen servicios a precios que inigualables. Pero, cuando el servicio se brinda, te das cuenta que la oferta no es tan real”, señala Jene.

¿Clientes difíciles? “Sí claro, como en todo negocio”, afirman.

“Con los clientes difíciles siempre nos toca experiencias especiales. Es un reto para nosotros porque más sería no atenderlas. Hay clientas especiales que vienen por un servicio de cabello, pero no quieren que ni el agua les moje. Aunque luego de dan cuenta de su comportamiento y se disculpan”, asegura Jene.

La empresaria señala, además, que hay otras clientas que piden peinados exagerados o que no van con su apariencia física: “Aunque les explicamos, ellas insisten. Luego, cuando el servicio está avanzado se dan cuenta de lo que advertimos. Menos mal que se convencen y aceptan nuestras sugerencias”.

Crecer poco a poco

Como todo negocio, las posibilidades de crecer siempre están presentes. El equipo de Wapa Spa lo tienen como un pendiente.

Jene Rivera afirma que, en el mediano plazo, buscan verse “más sólidos y conocidos”. En ese lapso, espera abrir alguna otra sucursal en otro punto de la ciudad, aunque “primero queremos consolidarnos en este local que ya es propio en Angamos”.

Wapa’Spa ya ha pensado en alianzas con empresas de rubros ligados a la belleza. Así, el negocio de la venta de ropa, joyas y la estética médica está en su ‘radar de crecimiento’.

“Crecer con alianzas es algo que tenemos pendientes. Pero, reitero, nos deseamos consolidar para luego crecer”, concluye la emprendedora.

El equipo Wapa

  • Jene Rivera Andrade: fundadora.
  • Francisco Zapata: redes sociales y marketing.
  • Jene Marvella Zapata Rivera: maquillaje
  • Lizbeth More Flores: peinados.
  • Viviana Martínez: peinados.
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