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Precio de energía en Perú sube 733% por crisis del gas, advierte Moody’s

La calificadora alerta riesgo crediticio en cinco sectores de la economía.

Por Jordy Acevedo
3 minutos
moody's energía Perú
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El precio de la energía en el mercado spot eléctrico de Perú superó los US$250 por megavatio-hora (MWh), frente al promedio de US$30/MWh registrado en febrero, un aumento de más del 733% en pocos días.

El dato forma parte de un informe publicado por Moody’s Local Perú en respuesta a la interrupción del transporte de gas natural por el ducto de Transportadora de Gas del Perú (TGP), que mantiene en emergencia el suministro energético del país desde inicios de mes.

La calificadora advierte que el incidente genera presiones inmediatas y transversales sobre el riesgo crediticio de empresas en múltiples sectores: eleva los costos operativos, comprime los flujos de caja y puede deteriorar los indicadores de cobertura del servicio de la deuda si el evento se extiende más allá del corto plazo.

Del gas al diésel, a costo mucho mayor

Las centrales termoeléctricas con capacidad dual han tenido que sustituir el gas natural por diésel para mantener su operación. Moody’s señala que este cambio impone un costo significativamente mayor y expone a las generadoras más dependientes del mercado spot —o con menor flexibilidad operativa— a mayor volatilidad en sus márgenes.

Transporte: gasolina y GLP también al alza

Los vehículos livianos y pesados que operan a gas natural vehicular (GNV) han activado sus sistemas duales y operan a gasolina, lo que ha incrementado la demanda y el precio de esta en los grifos.

El gas licuado de petróleo (GLP) también registra restricciones de acceso, al estar afectado el transporte de líquidos de gas natural.

Desde el punto de vista crediticio, la agencia advierte que este entorno implica mayores costos operativos, mayor necesidad de capital de trabajo y menor capacidad de absorber nuevos shocks de liquidez para las empresas del sector.

Plantas paralizadas sin opción de cambio

Los segmentos industriales que operan exclusivamente con gas natural, sin alternativa de sustitución de combustible, se han visto obligados a detener su producción de forma temporal. Moody’s indica que estas empresas podrían registrar pérdida de ingresos, dependencia de inventarios y tensiones de liquidez. «Estos factores podrían derivar en un debilitamiento de métricas crediticias clave si el evento se extiende más allá del corto plazo», precisa el informe.

Alimentos, fletes y servicios básicos bajo presión

La escasez de combustibles encareció el transporte de carga, elevó los costos de flete y presiona los precios de los alimentos. Algunos servicios públicos ya reportan suspensiones: la recolección de residuos en varios distritos de Lima ha disminuido porque sus camiones operan de forma exclusiva con gas natural.

La calificadora advierte que todos estos efectos podrían derivar en una inflación de marzo más alta que la registrada en febrero y en el mismo mes del año anterior.

Impacto transitorio, pero con lecciones estructurales

Moody’s estima que el impacto será transitorio, siempre que la interrupción se resuelva en el corto plazo. No obstante, subraya que el episodio pone de relieve la alta sensibilidad de varios sectores productivos ante shocks energéticos.

La agencia señala como elementos críticos la necesidad de diversificar insumos, asegurar flexibilidad operativa y mantener holgura financiera suficiente para absorber eventos de esta naturaleza.