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Plataforma fintech: ¿cómo mejora el sistema financiero y bancario?

Si bien son diferentes, una plataforma fintech y un banco pueden llegar a trabajar juntos para mejorar el servicio a sus clientes.
Por Infomercado
4 minutos
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Hoy en día no es extraño realizar algún tipo de gestión financiera a través de una plataforma fintech. Ya sea consultar saldos, realizar pagos y transferencias online, utilizar un código QR u operar con criptomonedas u otras inversiones. Aunque las más habituales son aquellas que permiten tareas cotidianas que, históricamente, estuvieron reservadas para el sistema bancario tradicional.

Sin embargo, al mismo tiempo que es una alternativa superadora, la plataforma fintech en todos sus aspectos es también un gran incentivo para la digitalización de los bancos, que cada vez ofrecen más servicios pensados para la nueva era de las finanzas.

Pero, ¿qué es una fintech, exactamente, y en qué se diferencia con el sector financiero tradicional? Aquí te lo contamos.

¿Qué son las fintech?

Las fintech son aquellas empresas que utilizan la tecnología para mejorar, automatizar o innovar servicios y procesos financieros. El concepto surgió de la conjunción de las dos palabras que mejor describen a este sector: finanzas y tecnología (finance y technology, en inglés).

Definitivamente se trata de un sector en rápida expansión y crecimiento, no solo por sus metodologías y dinámicas tecnológicas, sino también porque se orientan principalmente a los intereses de los consumidores y las empresas.

Dentro de estas empresas, destacan particularmente aquellas que se dedican a los pagos y transacciones virtuales, y los bancos digitales o neobanks.

Banca tradicional y banca digital: parecidas pero no iguales

Más allá de la diferencia lógica que puede venir a la mente al pensar en estos dos tipos de banca (transacciones físicas contra transacciones virtuales), existen otras diferencias.

  • La posición del cliente: la banca digital tiene cada vez más clientes que eligen sus ventajas y practicidades, así como sus servicios más personalizados. En contrapartida, la banca tradicional apuesta por el cliente que prefiere la presencialidad y el efectivo o, a lo sumo, la red bancaria tal cual se supo conocer hace unos años.
  • El tipo de soporte: una plataforma fintech de banco digital cuenta, tal y como se espera, con el soporte digital, mientras que la banca tradicional habitualmente operó en oficinas físicas —y todavía lo hace, en gran medida. Esta diferencia puede ofrecer una ventaja en favor de las fintech, que es la disponibilidad 24/7 y en cualquier sitio, aunque muchos bancos tradicionales ya vienen adoptando soluciones semejantes.
  • Las ventajas de la plataforma fintech: comodidad, rapidez y facilidad de gestión son las ventajas que los bancos digitales tienen por sobre los tradicionales. Aunque por parte del sistema bancario tradicional predomina un trato personal con el cliente.
  • El modo de acceso: los dispositivos y formas a través de las cuales se puede acceder a la financiación también es una diferencia entre ambos tipos de banca. Aquí nuevamente influye la digitalización de los procesos y la facilidad de hacer gestiones de forma 100% remota y online.

Un futuro en común

Si bien las diferencias seguirán existiendo en tanto parten de metodologías diferentes, la banca tradicional cada vez adopta más características y funcionalidades de una plataforma fintech. En parte, por la necesidad de competir contra un sector cada vez más desarrollado, y en parte para satisfacer las necesidades de sus clientes, no solo de los nuevos sino también de los habituales que buscan nuevas formas de hacer sus transacciones de siempre.

Pagos digitales, home banking, solicitudes y gestiones online y consultas a través de aplicaciones son solo algunas de las alternativas que incorporó el sistema bancario tradicional a su cartera.

Y lo mejor de todo es que esta transformación digital no se realiza en soledad, sino incluso en colaboración con otras empresas de tecnología financiera que posibilitan con sus conocimientos y herramientas construir un soporte similar al de una fintech, pero para el sector tradicional.

El principal reto para la banca tradicional será convivir con dos tipos de clientes: los físicos y los digitales. Mientras que las plataformas fintech deberán seguir expandiendo su alcance y mejorando los servicios que ya ofrecen o existen, así como innovando con nuevas soluciones para sus clientes.