Cementos Pacasmayo S.A.A. respondió este 17 de marzo con un extenso escrito a los cuestionamientos formales de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) sobre los costos que la empresa asumió en el marco de la adquisición de su control por parte de Holcim Ltd., y que en 2025 representaron el 33% de su utilidad neta, el 18% de su utilidad operativa y el 13% de su EBITDA consolidado.
La empresa no solo defendió la validez contable y legal de esos gastos, sino que fue un paso más allá: cuestionó al propio regulador, al que acusó de estar «excediendo sus atribuciones estrictamente supervisoras» al intentar intervenir en decisiones de gestión empresarial que, a su juicio, corresponden exclusivamente a los órganos de administración de la compañía.

El origen del conflicto
El episodio se remonta a los estados financieros auditados al 31 de diciembre de 2025, publicados el 12 de febrero de 2026, en los que Pacasmayo registró una partida denominada «Gastos asociados a la adquisición Holcim».
La SMV emitió primero el Oficio N.° 1004-2026-SMV/11.1 el 11 de marzo y, dos días después, el Oficio N.° 1065-2026-SMV/11.1, solicitando información adicional y exigiendo que la empresa comunicara como Hecho de Importancia las cartas que AFP Hábitat —accionista institucional relevante— le había remitido cuestionando esos mismos gastos.
Las dos cartas de AFP Hábitat (N.° GG 045-2026 y N.° GG 051-2026) fueron efectivamente difundidas al mercado el 13 de marzo de 2026, en cumplimiento de lo exigido por la SMV.
¿Qué gastos cuestionan y por qué?
Los «Gastos asociados a la Transacción» se dividen en dos grandes componentes. El primero son honorarios pagados a asesores externos en el proceso de negociación con Holcim, cuya aprobación en sesión de Directorio del 17 de noviembre de 2025 se realizó con la abstención del Presidente del Directorio, quien es a su vez accionista controlador indirecto de la compañía, en estricto cumplimiento del artículo 180 de la Ley General de Sociedades.
El segundo componente es un bono al Gerente General —y bonos menores a la alta gerencia—, aprobados como incentivo de retención tras el anuncio público de la transacción el 16 de diciembre de 2025.
Pacasmayo defendió este pago destacando los resultados de la gestión: bajo la conducción del actual Gerente General, el EBITDA consolidado creció de S/ 298.7 millones en 2011 a S/ 584.2 millones ajustados en 2025 (4.9% anual), y la utilidad neta pasó de S/ 65.4 millones a S/ 231.8 millones en el mismo período (9.4% anual). El Dividend Yield promedio escaló del 2.3% al 10.2% entre 2023 y 2025.
Respecto a AFP Hábitat, la empresa le recordó que sus afiliados han recibido S/ 35 millones en dividendos gracias a la gestión cuestionada, parte de los S/ 517 millones totales distribuidos durante ese período a los fondos de pensiones.
La acusación contra la SMV
El tono del escrito de Pacasmayo es inusualmente confrontacional para un documento regulatorio. La empresa señala que los oficios de la SMV «vulneran el debido procedimiento y el principio de imparcialidad al contener juicios anticipados y calificativos que sugieren una convicción previa sobre presuntas infracciones», y advierte que exigir la divulgación pública de los requerimientos antes de contar con los descargos definitivos puede causar «perjuicios patrimoniales directos a los accionistas».
La cementera también rechazó la metodología del regulador al analizar el impacto de los gastos: sostiene que la SMV incurrió en un «error metodológico» al compararlos directamente con la utilidad operativa y neta reportadas, pues esos gastos ya estaban incluidos en dichas cifras. La comparación correcta, indica, debe hacerse sobre una base proforma.
Sobre la posibilidad de reversar contablemente los gastos —que la SMV habría sugerido—, Pacasmayo fue categórica: ninguna norma vigente «contempla la posibilidad de que, como parte del ejercicio de su facultad supervisora, la SMV determine, a su solo criterio, que ciertas transacciones efectuadas en el mercado se reviertan contablemente».
La Junta de Accionistas, en el horizonte
El contexto de este cruce regulatorio no es menor: la Junta General de Accionistas de Cementos Pacasmayo está convocada para el 24 y 31 de marzo de 2026, y la SMV había exigido que la empresa informara con anticipación a esa fecha si presentaría estados financieros corregidos.
La respuesta de la empresa fue inequívoca: no hay nada que corregir. Sus estados financieros «contienen información veraz y completa» y cuentan con «dictamen de auditoría sin salvedades» de auditores externos independientes.
El documento fue firmado digitalmente por Diego Roda Lynch, Representante Bursátil de Cementos Pacasmayo, a las 11:17 p.m. del 17 de marzo de 2026.