El Poder Ejecutivo oficializó que el 2026 será reconocido formalmente como el “Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia”, una denominación establecida mediante el Decreto Supremo Nº 011-2026-PCM.
Esta medida, liderada por el presidente José Enrique Jerí Oré, tiene como propósito central que las acciones del Estado se orienten hacia temas prioritarios y se refuerce la gestión pública a través de mensajes clave que promuevan el compromiso de las instituciones.
La designación cumple una función estratégica al dirigir la atención nacional hacia aspectos relevantes de la agenda pública.
Fundamentos de la política general de gobierno
La elección de este nombre se encuentra alineada con la Política General de Gobierno 2025-2026, titulada «Transición Democrática y Reconciliación Nacional».
Dentro de este marco normativo, el Eje 3 de la gestión se enfoca específicamente en garantizar una transición democrática que sea ordenada y que logre fortalecer la institucionalidad del país.
Esta visión responde a la necesidad de promover la estabilidad institucional y reafirmar el compromiso democrático de la Nación como un medio esencial para alcanzar el bienestar general de la población y fortalecer el Estado constitucional de derecho.
Implicancias para el sector privado y la seguridad jurídica
Para el entorno de negocios y economía, los lineamientos oficiales para el 2026 incluyen el avance hacia un Estado moderno, predecible y confiable para los agentes económicos.
El gobierno ha señalado que es prioritario ofrecer reglas claras y basar las políticas públicas en evidencia, además de mejorar los espacios de diálogo y concertación entre los poderes del Estado, el sector privado, los actores políticos y la ciudadanía.
Asimismo, se enfatiza la importancia de una rendición de cuentas transparente al término de la gestión, el respeto a la libertad de prensa y el fortalecimiento de la integridad pública mediante una lucha frontal contra la corrupción en todas las entidades estatales.
El Perú en el escenario de inversiones internacionales
En términos de proyección económica y competitividad, el año comienza con una participación activa en foros globales de alto nivel. La Ministra de Economía y Finanzas, Denisse Azucena Miralles Miralles, ha sido autorizada para representar al país en el II Foro Económico Internacional – América Latina y el Caribe 2026, que se llevará a cabo en la Ciudad de Panamá.
En este evento, organizado en conjunto con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), se realizará un conversatorio estratégico titulado “Perú: Destino de Inversiones Productivas”.
El objetivo de esta misión es posicionar al país como un destino seguro para el capital extranjero, destacando la estabilidad macroeconómica y fomentando la llegada de tecnología y empleo para mejorar la calidad de vida y la productividad nacional.
Expectativas y escenario de mercado para el ejercicio 2026
Más allá de la información contenida en los decretos oficiales, es importante precisar que el 2026 es un año de elecciones generales en el Perú, lo que otorga un peso especial a la mención sobre el respeto a la autonomía de los organismos electorales y la transición ordenada.
Se espera que la consolidación de proyectos de infraestructura crítica y el mantenimiento de una moneda estable por parte del Banco Central de Reserva contribuyan a un clima de inversión favorable a pesar de la incertidumbre propia de un proceso de cambio de mando.