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Lizbeth Zúñiga: “Una maestra debe, por sobre todo, amar a los niños”

Lizbeth Zúñiga: “Una maestra debe, por sobre todo, amar a los niños”

En cuanto a lo que solicita de un educador señala cuatro cualidades básicas: sencillez, puntualidad, respeto y amor por los niños.

Tratar con niños pequeños no es fácil y muchos menos si no son tus propios hijos.

Ser maestra de inicial requiere de paciencia y vocación para saber que a quienes tienes bajo tu cuidado no solo son niños pequeños, sino los próximos ciudadanos que serán tan buenos o malos como las virtudes y valores que se les haya inculcado desde temprana edad.

En marzo del presente año una profesora del colegio Rosa Cardó de Guarderas en Sullana fue acusada de haber hincado a sus alumnos con alfileres, aduciendo que era parte de una estrategia para que los niños se conozcan.

El caso quedó a cargo de la Unidad de Gestión Educativa Local (Ugel) Sullana.

Infomercado conversó con Lizbeth Zúñiga, directora de la cuna guardería “Creciendo Feliz” para saber cuáles son los requerimientos básicos que debe cumplir una maestra para ingresar a trabajar en una institución educativa.

“En mi caso no suelo sacar convocatoria y lo que hago es pedir a mis profesoras que me recomienden a señoritas. Ellas ya saben cómo trabajo, lo que exijo y las expectativas que tengo”, asegura.

En cuanto a lo que solicita de un educador señala cuatro cualidades básicas: sencillez, puntualidad, respeto y amor por los niños.

El amor a los niños y la vocación a su trabajo está por encima de lo que todo profesional debe caracterizarse como la puntualidad y el respeto.

Una maestra que sabe con quien trata, es decir con niños, y ama su día a día al llegar a laborar no se implicará en situaciones que pongan en riesgo a los alumnos.

No obstante, no son estas cualidades las que aseguran el puesto. “También pido que me hagan una clase modelo, si la pasan empiezan una especie de entrenamiento en el taller de verano”.

De esta manera, Zúñiga tiene la certeza de que las profesoras aceptan y se adecuan a las reglas y ritmo de trabajo de su institución, a la vez que, los más pequeños, los alumnos de 1 año conocen a quien podría ser su próxima profesora de aula.

Practicantes

Se estudiante de últimos ciclos y salir al campo laboral son dos ámbitos completamente diferentes. Es por esto que Zúñiga acepta practicantes en su institución siempre que complementen sus horas de trabajo con una docente que lleve “por lo menos dos años en la cuna guardería”, indicó.

“En la universidad, por ejemplo, no te enseñan a tratar con los padres y en el trabajo nos enfrentamos a informes qué entregar y citas con los padres de familia”, refirió la directora de “Creciendo Feliz”.

Para el próximo año, la directora espera contar con una psicóloga para que la apoye en el proceso de selección de personal y; con una enfermera para el aula de un año.