Una nueva investigación académica publicada en el repositorio de acceso abierto arXiv analiza el estado del arte de la robótica táctil, una disciplina emergente que dota a los robots de la capacidad de “sentir” su entorno físico de forma similar a los seres vivos.
Los autores del estudio, liderados por Shan Luo y colaboradores, destacan cómo los avances en sensores y algoritmos están trasladando a la robótica colaborativa hacia aplicaciones más complejas y precisas.
La robótica táctil busca integrar sensores capaces de medir presión, deformación y contacto físico en estructuras robóticas, lo que expande enormemente las posibilidades de interacción con objetos y personas. Este enfoque se distancia de las aplicaciones tradicionales, centradas principalmente en visión o movimientos predefinidos, y abre la puerta a tareas más delicadas o adaptativas.
El artículo repasa progresos tecnológicos en diferentes tipos de sensores —piezoresistivos, piezoeléctricos, capacitivos, magnéticos y ópticos— y cómo estos han sido combinados con herramientas de simulación y aprendizaje automático para generar grandes volúmenes de datos útiles en diseño y control.
Para el ámbito productivo, estos avances significan un potencial impacto en manufactura avanzada, logística, cuidado de la salud, reciclaje y agricultura, sectores en los que la necesidad de manipular objetos con precisión o interactuar junto al factor humano es cada vez mayor.
Empresas que ya invierten en automatización colaborativa podrían acelerar la adopción de sistemas táctiles para reducir errores y costos operativos.
Economistas especializados en tecnología señalan que la robótica táctil puede ayudar a superar cuellos de botella productivos y aumentar la competitividad, especialmente en segmentos donde la automatización tradicional ha sido difícil de implementar por su rigidez o alto costo.
A medida que los sensores táctiles se abaraten y la inteligencia artificial mejore su interpretación de datos de contacto, el retorno de inversión de este tipo de soluciones podría volverse atractivo incluso para medianas empresas.
Los autores subrayan que, aunque los prototipos ya muestran capacidades prometedoras, aún existen desafíos técnicos y normativos antes de una adopción masiva —especialmente en integración con sistemas existentes y estándares de seguridad para la interacción humano-robot. No obstante, la robótica táctil representa una frontera tecnológica con notables implicancias productivas y económicas en los próximos años.
Más información del estudio en el repositorio de acceso abierto ArXix, de la Cornell University.