El presidente de la República, José María Balcázar, señaló que la situación de Petroperú será abordada como un “problema técnico” que deberá ser trabajado de manera conjunta entre el Ejecutivo y el Legislativo.
En su primera entrevista tras asumir el cargo, concedida a RPP, el mandatario indicó que el tema será analizado con asesoría especializada y diálogo político, debido a la complejidad del proceso que atraviesa la empresa estatal.
“El caso Petroperú es un tema que no lo tengo manejado, porque acabo de ser elegido, pero es un problema técnico que lo vamos a tratar con los asesores en el Ejecutivo y también el Legislativo. Necesitamos los peruanos sentarnos, dialogar, técnicos, políticos y abogados que puedan permitir dar una solución”, declaró en el programa Ampliación de Noticias.
Balcázar precisó que sostendrá reuniones con líderes políticos antes de definir una posición. Señaló que, por su perfil vinculado a asuntos laborales, considera necesario consensuar cualquier decisión relacionada con la petrolera.
“Voy a reunirme primero con los líderes, porque ellos son los que precisamente van a tener que recibir más tarde el caso de Petroperú, van a recibirlo de aquí a poquísimo tiempo y necesitamos entonces ponerle las líneas, las vigas maestras para que eso se pueda llevar a cabo”, afirmó.
Reorganización patrimonial de Petroperú
El pronunciamiento se produce mientras Petroperú ejecuta un proceso formal de reorganización patrimonial dispuesto por el Gobierno mediante el Decreto de Urgencia 010-2025, publicado el 31 de diciembre de 2025.
La norma autoriza dividir los activos de la empresa en bloques autónomos, que podrían incluir la Nueva Refinería de Talara, con el fin de facilitar la incorporación de inversión privada. La gestión del proceso fue encargada a Proinversión, entidad que tiene facultades para evaluar la transferencia de activos y buscar operadores privados para determinadas unidades de negocio.
Según información oficial, la medida busca evitar la quiebra de la empresa y garantizar el abastecimiento de combustibles en el país.
En términos financieros, Petroperú redujo sus pérdidas a 468.3 millones de dólares en 2025, frente a más de 773 millones registrados en 2024.
No obstante, mantiene deudas con proveedores por más de 2,569 millones de dólares y un capital de trabajo negativo de 1,558 millones de dólares, lo que implica que sus obligaciones de corto plazo superan sus recursos disponibles.
En este contexto, la agencia calificadora Moody’s rebajó la calificación crediticia de la empresa de B3 a Caa1, categoría que refleja un mayor nivel de riesgo y condiciones más restrictivas para acceder a financiamiento.
Como parte de la reorganización, se aprobó una nueva estructura organizacional que contempla la reducción de 954 puestos de trabajo. El ajuste incluye la eliminación de plazas vacantes, la no renovación de contratos temporales y la no reposición de puestos por jubilación. Además, la estructura de alta dirección pasará de 28 a 19 gerencias.