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IPE sube proyección de crecimiento a 2.9% para 2026, pero advierte sesgo a la baja: Los motivos

El instituto ajustó al alza su estimado por la resiliencia del gasto privado, pero advierte riesgos por incertidumbre electoral, crisis energética y déficit fiscal.

Por Jordy Acevedo
3 minutos
crecimiento económico Perú
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El Instituto Peruano de Economía (IPE) revisó al alza su proyección de crecimiento para 2026 a 2.9%, desde el 2.7% estimado previamente, sustentado en el dinamismo del gasto privado a inicios de año. Sin embargo, el instituto advirtió que esta proyección presenta un sesgo a la baja, dado el conjunto de riesgos que enfrenta la economía peruana en un año electoral.

La actualización fue presentada por Martín Valencia, jefe de estudios económicos del IPE, en el seminario virtual «Perspectivas económicas en un año de elecciones», celebrado este 10 de marzo. El evento contó con los comentarios de Andrés Pérez, economista jefe para América Latina del Banco Itaú.

Consumo e inversión sostienen el arranque del año

La economía mantiene dinamismo en sus principales componentes. El IPE estima que la inversión privada crecería 5.4% y el consumo 3.4% en 2026, aunque ambas cifras representan una moderación respecto al año anterior.

La solidez de los ingresos de los hogares, junto con la liquidez transitoria generada por los retiros de AFP —cuyos desembolsos concluirían en el primer trimestre— habrían sostenido el consumo.

Por el lado de la inversión, las importaciones de bienes de capital crecieron 7% en enero y el consumo de cemento avanzó 13.6%, señales que confirman que la actividad se mantuvo activa al inicio del año.

La incertidumbre electoral enfría la confianza empresarial

La confianza empresarial, que se ubicó en el tramo optimista durante 20 meses consecutivos, retornó a terreno neutro en febrero tras la reciente vacancia presidencial. Para el IPE, este ajuste refleja la inestabilidad política estructural del país: desde 2016, ningún presidente ha completado su mandato, y los últimos dos sumarán menos de un año en el cargo.

En una encuesta del IPE a los principales economistas del país, la prioridad que estos le asignan al actual gobierno es garantizar una transición política estable, por encima de la sostenibilidad fiscal, la reforma de Petroperú o el destrabe de proyectos de inversión.

El déficit fiscal incumpliría la meta por cuarto año consecutivo

En materia fiscal, el IPE proyecta un déficit de 2.2% del PBI para 2026, por encima de la meta oficial de 1.8%, lo que acumularía cuatro años consecutivos de incumplimiento. El gasto corriente ya creció 11.4% entre enero y febrero, y persiste el riesgo de nuevas normas de gasto impulsadas desde el Congreso.

El instituto también alertó que ningún plan de gobierno de los candidatos en carrera propone un manejo sostenible de las finanzas públicas con medidas concretas para ampliar la base tributaria, reducir exoneraciones o racionalizar el gasto.

Panorama externo con oportunidades y riesgos

Andrés Pérez, del Banco Itaú, destacó que la transición energética internacional genera un escenario favorable para el precio del cobre en el mediano plazo, lo que debería impulsar la inversión privada en economías exportadoras como Perú y Chile.

Señaló que los buenos precios mineros deberían aprovecharse para consolidar las cuentas fiscales y generar superávits.

Respecto al conflicto en Irán, estimó que su impacto sobre los precios y las expectativas de inflación sería más acotado y transitorio que el generado por la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022.

Asimismo, subrayó la importancia de impulsar la productividad aprovechando el avance de la inteligencia artificial para elevar el potencial de crecimiento de la economía.