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Hospitales y EsSalud en riesgo de desabastecimiento por corte de gas natural a plantas farmacéuticas

Adifan solicitó a la PCM ser incluida como sector estratégico en el protocolo de emergencia por la interrupción del suministro de Cálidda.

Por Jordy Acevedo
2 minutos
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La interrupción del suministro de gas natural derivada del incidente registrado en el ducto ubicado en Cusco llegó a uno de los eslabones más sensibles del sistema de salud peruano por la fabricación de medicamentos.

Desde el lunes, las principales plantas farmacéuticas del país tienen sus líneas de producción detenidas luego de que la empresa distribuidora Cálidda les notificara la suspensión del servicio.

Los laboratorios afectados son los de mayor escala en el país y los principales proveedores del Ministerio de Salud (Minsa), EsSalud y la red nacional de farmacias.

La paralización detiene, en particular, la producción de inyectables, viales y ampollas, insumos que requieren procesos térmicos —como autoclaves y calderos— que operan con gas natural vehicular (GNV).

La cadena de fabricación es vulnerable a la falla de un solo equipo: si uno se detiene, toda la línea productiva queda inoperativa.

«Muchos de los equipos utilizados en la industria, tales como calderos, autoclaves, bombas de recubrimiento, estufas e incubadoras, usan como combustible el GNV, por lo que basta que uno de los equipos deje de funcionar para que toda la línea productiva se paralice», declaró Berenice Pinto, gerente general de Adifan, en diálogo con RPP.

Pedido formal a la PCM para declarar al sector farmacéutico como prioritario

Ante la ausencia del sector en la lista de prioridades para el restablecimiento del gas, Adifan formalizó un pedido mediante oficio dirigido a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y a diversos ministerios para que la industria farmacéutica nacional sea reconocida como estratégica en los protocolos de emergencia de suministro energético.

El gremio argumenta que su exclusión compromete directamente la atención de pacientes en unidades de cuidados intensivos (UCI), áreas de criticidad y salas de emergencia.

Pinto señaló que más del 40% de los medicamentos que se consumen en el Perú se producen localmente, lo que subraya el peso de la industria en el abastecimiento farmacéutico interno.

La paralización de plantas de esta magnitud, sin un plazo definido de restablecimiento, expone al sistema de salud público a una presión creciente en el suministro de medicamentos críticos.