La cantidad de dinero que las empresas de la Unión Europea invirtieron en Perú alcanzó los 30,781 millones de dólares hasta el 2024.
Esto significa un aumento del 63% si se compara con lo que había en el año 2019. Aunque el país es atractivo por sus muchos recursos naturales y su buena ubicación, los líderes de estos negocios dicen que los problemas políticos y los posibles cambios en las leyes podrían detener las inversiones que se planean para muchos años.
Un motor importante para el trabajo y el comercio
Actualmente, hay unas 800 empresas de Europa trabajando en suelo peruano, las cuales lograron crear 100,000 empleos directos.
La Unión Europea es hoy el tercer socio comercial más grande del país, moviendo unos 12,100 millones de dólares cada año en compras y ventas mutuas.
Además, a Perú le va bien en este intercambio, ya que vende más de lo que compra, quedándose con una ganancia de 3,400 millones de dólares. Estas empresas son piezas importante en sectores como la energía, el transporte de carga, la construcción de obras y el servicio de agua.
El miedo a los cambios constantes de gobierno
A pesar de que Perú manejó su economía de forma seria, lo que genera confianza, la política causa mucha preocupación.
Desde el año 2018, el país tuvo seis presidentes distintos, y ahora se acercan unas elecciones donde hay 36 candidatos presidenciales.
Marco Fragale, quien dirige Eurocámaras, explicó que cuando no se sabe qué pasará con el gobierno, los permisos para trabajar se retrasan y existe el riesgo de que las reglas del juego cambien de pronto.
Esto hace que los inversores tengan miedo de poner su dinero a largo plazo, porque necesitan estabilidad para estar tranquilos.
La delincuencia aumenta los gastos de los negocios
Otro problema grave es el crimen organizado que cruza las fronteras, un tema que llevó al gobierno a declarar estados de emergencia en varias partes del país.
Jonathan Hatwell, embajador de la Unión Europea, comentó que este es un reto que también afecta a Europa a través del tráfico de drogas y grupos delictivos que están creciendo allá.
Para las empresas en Perú, esta inseguridad significa que deben gastar mucho más dinero en vigilancia y pagar seguros más caros para poder operar, especialmente en las zonas donde hay más peligro.
Pese a todos estos obstáculos, las empresas europeas aseguran que tienen la voluntad de seguir colaborando con el país.
Los representantes de Eurocámaras dicen que están listos para mantener conversaciones técnicas y ayudar a crear soluciones que devuelvan la seguridad y la claridad a los negocios en Perú