Los mercados petroleros registraron la semana pasada uno de los movimientos más violentos de los últimos años. El crudo WTI se disparó 18% en siete días hasta USD 111.5 por barril, mientras que el Brent cerró en USD 109.9/bl (+1% semanal).
El Brent Dated —referencia clave para el crudo del Mar del Norte— llegó a tocar los USD 141 por barril, su nivel más alto desde 2008, el año del récord histórico.
El salto más pronunciado se concentró en una sola jornada: el jueves de la semana pasada, el WTI avanzó 11% en el día y el Brent 8%, los mayores incrementos diarios para ambos contratos desde 2020.
El detonante fue la intensificación del conflicto en Medio Oriente, luego de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, reafirmara la continuidad de los ataques contra Irán.
El estrecho de Ormuz: la arteria del mundo bajo amenaza
El conflicto tiene un epicentro logístico concreto: el estrecho de Ormuz, por donde transitaba cerca del 20% del comercio global de petróleo. El pasado 26 de marzo, Washington había fijado a Irán un plazo de 10 días para reabrir el paso, que venció el lunes por la noche.
Durante el fin de semana, Trump publicó un nuevo ultimátum en su red social Truth Social, con fecha límite el martes a las 19:00 horas, condicionando la reapertura y advirtiendo posibles ataques a infraestructura energética.
Irán respondió a través de su mando militar rechazando las demandas. El estrecho sigue operando, pero con severas restricciones y con autorización limitada a un número reducido de embarcaciones, lo que mantiene el suministro bajo presión constante.
La OPEC+ aumenta cuotas pero el impacto es limitado
Ante la escalada, la OPEC+ aprobó el domingo un incremento de cuotas de producción de 206 mil barriles por día (bpd) para mayo de 2026.
La decisión fue adoptada en una teleconferencia entre los ministros de Energía de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán.
Sin embargo, el impacto efectivo de esta medida sería reducido: varios de los productores del grupo sufren daños en infraestructura energética derivados del propio conflicto, lo que limita su capacidad real de aumentar el suministro.
El bloque advirtió, además, que las disrupciones podrían tener efectos persistentes sobre la oferta incluso una vez concluidas las hostilidades.
JPMorgan: riesgo de superar USD 150 si Ormuz no se normaliza en mayo
El banco de inversión JPMorgan estimó que los precios del crudo podrían situarse en un rango de USD 120 a 130 por barril en el corto plazo, con un riesgo al alza superior a USD 150/bl si las disrupciones en los flujos a través del estrecho de Ormuz se extienden hasta mediados de mayo de 2026.
La coexistencia de restricciones persistentes en Ormuz y una capacidad de respuesta limitada por el lado de la oferta mantiene el balance de riesgos sesgado al alza. Para economías importadoras como el Perú —que ya vio el costo del combustible vehicular subir 33% en marzo por el desabastecimiento de GNV y GLP— una nueva escalada del petróleo representaría un impacto adicional directo sobre la inflación doméstica.
Metales preciosos también reaccionan
El contexto de riesgo geopolítico impulsó también a los metales refugio. El oro avanzó 6.9% en la semana hasta USD 4,677 por onza, y la plata subió 7.3% hasta USD 73.0/oz. El cobre, clave para las exportaciones peruanas, cerró en USD 5.61 por libra (+1.7% semanal), beneficiado por la debilidad del dólar y la demanda industrial sostenida.