Negocios

Deshonestidad laboral: el «agujero negro» que perjudica las arcas corporativas

Especialistas de la firma Payet, Rey, Cauvi, Pérez analizaron el impacto de los fraudes internos en sectores clave como minería y banca.

Por Jared Panta
3 minutos
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En un entorno empresarial cada vez más complejo, la integridad se ha convertido en el activo más valioso y a la vez más vulnerable de las organizaciones. Durante un reciente desayuno laboral organizado por la firma Payet, Rey, Cauvi, Pérez, especialistas analizaron el impacto de los actos de deshonestidad en el trabajo y trazaron la hoja de ruta para detectarlos, investigarlos y sancionarlos sin que la empresa resulte perjudicada en el proceso.

La deshonestidad no es un fenómeno azaroso; tiene focos identificables. Según Brian Ávalos, socio del área laboral de la firma, los sectores de minería, banca, construcción y logística son los más golpeados. El factor común es el acceso a presupuestos altos, autorizaciones e información confidencial.

«La gran mayoría de casos ocurre porque se manipulan procedimientos que no están claros o son meramente verbales. Las empresas crecen, pero no potencian sus áreas de fiscalización, dejando ‘huecos’ que el trabajador deshonesto aprovecha», señaló Ávalos en entrevista con Infomercado.

Expertos de la firma Payet, Rey, Cauvi, Pérez señalaron cuáles son los procesos adecuados para investigaciones internas en una empresa.

La ruta de la investigación: 4 etapas clave

Para que una sanción sea efectiva y no termine en una contingencia legal contra la propia empresa o sea descartada por Sunafil en última instancia, la especialista Cristina Oviedo detalló las fases que debe seguir toda investigación interna:

  1. Planificación: Designación del equipo, definición de objetivos, plazos y recursos.
  2. Investigación: Recopilación de evidencias, entrevistas a involucrados y revisión de registros electrónicos.
  3. Análisis de información: Evaluación de hallazgos, recomendaciones y cuantificación del daño.
  4. Ejecución de decisiones: Determinación de la desvinculación (despido) y acciones para resarcir el daño.

Nuevos aliados: Inteligencia artificial y canales de denuncia

Según detalla Ávalos, la inteligencia artificial se ha vuelto una herramienta más que útil ya que permite aplicar filtros inteligentes para auditar correos electrónicos de años enteros mediante algoritmos que detectan conversaciones irregulares sin vulnerar la privacidad personal del trabajador.

Además, agrega que la tercerización de auditorías es la tendencia actual para garantizar objetividad y especialización según el sector que la solicite, por ejemplo, hidrocarburos, banca, aviación, etc.

Un punto relevante a tener en cuenta es que el 52% de las alertas de actos deshonestos provienen de los propios empleados. Por ello, las empresas están adoptando canales de denuncia gestionados por terceros (en EE. UU. o España) para garantizar la reserva de identidad hasta por 3 años y blindar al denunciante sin que se genere alguna represalia.

Errores comunes durante una investigación interna

Un error crítico detectado por los especialistas es el ocultamiento de información al investigado. Ávalos advierte que, incluso ante un culpable evidente, afectar el derecho de defensa puede anular el proceso.

La recomendación es clara: si hay información sensible, se debe utilizar la figura del «testigo protegido» con un codinome (seudónimo) para no exponer al informante pero permitir que el acusado conozca las pruebas en su contra y pueda establecer las medidas que crea conveniente.

¿Vale la pena invertir en fiscalización? Para Ávalos, la respuesta es un «sí» rotundo. Las áreas de control ya miden su éxito en términos de recuperación de eficiencia.

«No se trata de crear un estado represor», concluye el experto. «Se trata de que el trabajador sepa que su acto tiene consecuencias. Capacitar a los trabajadores en estos temas blinda a la empresa: el trabajador ya no puede decir que no sabía lo que hacía».