El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, intentó revivir su campaña de reelección mediante un debate con el republicano Donald Trump, pero su apuesta fracasó estrepitosamente.
Una actuación decepcionante
En lugar de demostrar su capacidad para un segundo mandato, Biden cometió numerosos errores desde el inicio. Citó datos incorrectos, su discurso fue titubeante y repetitivo, y estuvo salpicado de ataques de tos.
Mientras Trump lanzaba ataques constantes, Biden parecía mirar fijamente al vacío y quedó paralizado al final de varias respuestas incoherentes.
Reacciones del partido demócrata
Los demócratas expresaron su alarma y enfado tanto en público como en privado. Un legislador demócrata, que pidió anonimato, mencionó que Biden parecía una sombra de su antiguo ser y sugirió que el partido debe considerar su sustitución. Sin embargo, esa misma noche, Biden declaró a los periodistas que tenía intención de permanecer en la carrera.
Ventaja de Trump
Donald Trump, a pesar de sus propias debilidades y respuestas plagadas de falsedades, evitó los arrebatos que caracterizaron su primer debate con Biden hace cuatro años.
Trump consiguió poner a Biden a la defensiva sobre temas como la retirada de Afganistán, la crisis fronteriza y la inflación. Las encuestas, que al inicio de la noche mostraban una ligera ventaja para Trump, ahora lo posicionan como el claro favorito para un segundo mandato.
Impacto en los mercados
Una posible victoria de Trump tendría consecuencias sísmicas en la política comercial, el sistema tributario, los derechos civiles y las relaciones internacionales de Estados Unidos.
Los mercados ya anticipaban un impulso para Trump, con el dólar subiendo frente a las principales divisas, mientras que el peso mexicano y el yen japonés se debilitaban.