La actualización de las Guías Alimentarias para los estadounidenses 2025-2030, publicada el 7 de enero por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y el Departamento de Salud (HHS), redefine las prioridades de consumo en el país norteamericano y abre un escenario de oportunidades para los exportadores peruanos.
El documento oficial orienta la política alimentaria de Estados Unidos y tiene impacto directo en programas públicos como comedores escolares, hospitales y sistemas de asistencia nutricional, además de influir en los hábitos de compra de los hogares.
La nueva estructura promueve una dieta basada en alimentos frescos y mínimamente procesados, con mayor presencia de proteínas de calidad, frutas, verduras, lácteos, carnes, huevos, grasas saludables y cereales integrales.
Importaciones y proveedores clave
Según informe elaborado por Comex, en 2024, las importaciones estadounidenses de alimentos comestibles alcanzaron los US$ 204,914 millones, con un crecimiento promedio anual de 5.8% en la última década, según cifras del USDA.
Las categorías de mayor valor fueron frutas (US$ 29,953 millones, +7.4%), pescados y mariscos (US$ 24,812 millones, +2.8%), verduras (US$ 21,353 millones, +7%) y granos (US$ 21,013 millones, +8.1%).
México se consolidó como principal proveedor de frutas, con US$ 11,746 millones y el 39.2% del total importado. Perú ocupó el segundo lugar, con US$ 2,757 millones (9.2%), seguido por Chile, Guatemala y Costa Rica.
En vegetales, México y Canadá concentraron el 75% de las importaciones, mientras que Perú se ubicó en el tercer lugar con US$ 638 millones (3%).
Exportaciones peruanas hacia Estados Unidos
De acuerdo con la Sunat, entre enero y noviembre de 2025 los envíos agropecuarios no tradicionales de Perú a Estados Unidos sumaron US$ 3,645 millones, con un crecimiento de 9.1% interanual.
Este mercado se consolidó como el principal destino de las exportaciones peruanas del sector.
Los arándanos frescos (US$ 1,034 millones) y las uvas frescas (US$ 619 millones) encabezaron la canasta exportadora. En hortalizas destacaron los espárragos frescos (US$ 222 millones) y las alcachofas en conserva (US$ 56.7 millones).
La quinua registró envíos por US$ 56.7 millones, con un crecimiento de 4.5% respecto al año anterior.
En el sector pesquero no tradicional, las exportaciones a Estados Unidos sumaron US$207 millones, posicionando al país como cuarto destino más importante.
Los principales productos fueron langostinos congelados (US$ 56.2 millones), atunes (US$ 24.7 millones), filetes de pescado congelado (US$ 20.2 millones) y conchas de abanico congeladas (US$ 13.5 millones).
Proyecciones regionales y nuevos productos
El impacto de las nuevas guías alimentarias podría traducirse en un incremento de envíos desde regiones productoras.
De acuerdo al análisis de Comex, Áncash tendría mayores oportunidades con arándanos, paltas y conchas de abanico; Puno y Ayacucho con la quinua; Piura y Tumbes con langostinos.
Asimismo, productos como el aguaymanto y la pitahaya fresca, actualmente en proceso de autorización sanitaria para ingresar al mercado estadounidense, podrían diversificar la oferta exportable y capturar nichos de alto valor alineados con las nuevas directrices nutricionales.