La destitución de Nicolás Maduro durante el fin de semana abrió un nuevo escenario para la industria energética internacional. En este contexto, Chevron, la mayor petrolera estadounidense con operaciones vigentes en Venezuela, se consolidó como el actor extranjero mejor ubicado para ampliar su participación en el sector, mientras los mercados financieros reaccionaron con un alza significativa en sus acciones.
Reacción de los mercados
El lunes, en operaciones previas a la apertura de Wall Street, las acciones de Chevron subieron alrededor de 7.8%, reflejando expectativas de que un cambio de gobierno en Venezuela pueda flexibilizar las restricciones que han limitado la actividad de las compañías estadounidenses en el país.
ConocoPhillips también registró un incremento cercano al 9%, hasta los 105.02 dólares por acción, en medio de especulaciones sobre un eventual retorno de otros productores.
¿Cuál es la posición de Chevron en Venezuela?
Chevron es actualmente el mayor inversor extranjero en Venezuela y la única gran petrolera estadounidense con operaciones activas en el país, bajo licencias especiales otorgadas por Washington.
La compañía participa en empresas conjuntas que producen cerca de un tercio de los 900,000 barriles diarios que Venezuela genera en 2025, según estimaciones de la industria.
La producción nacional, que alcanzó un máximo de 3.7 millones de barriles diarios en 1970, cayó hasta 665,000 barriles en 2021 antes de una recuperación parcial en 2024.
Francisco Monaldi, director del Programa de Energía de América Latina en el Baker Institute de la Universidad Rice, señaló que Chevron está en la mejor posición para beneficiarse de inmediato de cualquier apertura.
Sin embargo, advirtió que otras compañías como ConocoPhillips y Exxon Mobil también podrían evaluar su retorno, especialmente en el caso de Conoco, que mantiene reclamaciones por más de 10,000 millones de dólares.
Declaraciones oficiales en Estados Unidos
El presidente Donald Trump afirmó en conferencia de prensa que la salida de Maduro permitirá a las compañías estadounidenses invertir miles de millones de dólares en la reconstrucción de la infraestructura petrolera venezolana.
“Vamos a tener nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses entrar, gastar miles de millones de dólares, arreglar la infraestructura tan dañada y empezar a generar dinero para el país”, declaró desde Mar-a-Lago.
Obstáculos para la inversión extranjera
A pesar del optimismo inicial, analistas y ejecutivos del sector advierten que persisten obstáculos significativos. Venezuela mantiene deudas millonarias con Exxon Mobil, ConocoPhillips y Chevron derivadas de costos impagos y laudos arbitrales.
Liquidar estas obligaciones se considera un requisito previo para atraer inversión a gran escala. Además, la industria enfrenta desafíos como la inestabilidad política, antecedentes de expropiaciones y el deterioro de la infraestructura.
Rapidán Energy estima que la producción venezolana podría aumentar en 200,000 barriles diarios durante el primer año tras la caída de Maduro y alcanzar hasta 2 millones de barriles diarios en una década bajo un escenario favorable.
Sin embargo, expertos como José Ignacio Hernández y Orlando Ochoa subrayan que la recuperación requerirá reformas económicas más amplias, reestructuración de deuda externa cercana a los 160,000 millones de dólares y cambios legales que otorguen mayor seguridad a los inversionistas.
Perspectivas de reconstrucción
Chevron informó que su prioridad inmediata es la seguridad de sus empleados y la integridad de sus activos en Venezuela, donde emplea a unas 3,000 personas.
Analistas coinciden en que, más allá del sector energético, el país necesitará un plan integral de estabilización económica para recuperar la confianza de los mercados internacionales y atraer capital extranjero.