Según afirmó este miércoles el Gobierno peruano, el derrame de crudo ocurrido el sábado pasado en una refinería operada por Repsol en el norte de Lima ha dejado playas negras, especies animales muertas y «el peor desastre ecológico» producido en la capital peruana en los últimos tiempos.
En ese sentido, la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) recomendó a la población no acudir a por lo menos 21 playas de Ventanilla, Santa Rosa y Ancón que se encuentran contaminadas tras el derrame de crudo de petróleo.
A través del comunicado, la entidad señaló que el derrame ha afectado a las playas y la biodiversidad marina y que inspecciones realizadas dan cuenta de la contaminación del agua y arena.
En Ventanilla, las playas afectadas son Bahía Blanca, Costa Azul y Cavero; en Santa Rosa son Playa Chica, Playa Grande 1, Playa Grande 2, Hondable y Los Corales y en Ancón las playas afectadas son Dieciocho Ancón, Hermosa, Las Conchitas, Miramar 1, Miramar 2, San Francisco Chico, San Francisco Grande, D´onofrio, Casino Náutico, Enanos, Esmar 1, Esmar 2 y Los Pocitos.
Se pronunció
La empresa Repsol, propietaria de la refinería La Pampilla se pronunció y declaró que no es la responsable del desastre ambiental no previsto por el hombre este último 15 de enero.
“Nosotros no ocasionamos el desastre ecológico. Yo no puedo decirte quién es el responsable”, señaló a RPP Tine Van Den Wall Bake, Gerente de Comunicación y Relaciones Institucionales de Repsol.
En ese contexto, Repsol señaló que están desplegando todos los medios posibles para la remediación del litoral a causa del incidente en Ventanilla provocado por la erupción volcánica en Tonga.