¿Cómo poner en el mapa a una comunidad rural de Piura?

¿Cómo poner en el mapa a una comunidad rural de Piura?

Por Nelson Peñaherrera Castillo, director de FactorTierra.net / Foto: Erasmo Wong

Cuando recibimos el encargo de poner en el mapa a una comunidad rural de Piura, teníamos claro que era necesario soñar con los pies puestos sobre la tierra. No somos una organización que dependa de fondos de ningún tipo, por lo que las posibilidades de acción estaban directamente ligadas a la cantidad de recursos existentes. Y eso era una limitación.

Todo comenzó en noviembre de 2008 cuando la población de Malingas, distrito de Tambogrande, Piura, se vio amenazada por posible actividad minera ilegal. Liliana Alzamora, una de nuestras coordinadoras, avisó que sería útil conocer el caso para ver cómo podríamos hacerlo visible mediante nuestro portal FACTORTIERRA.NET.

Tras descubrir que la propuesta de oposición de la comunidad estaba mal formulada, nos dimos cuenta que la población no estaba explotando su principal atractivo: el paisaje.

El mensaje era simple: la preservación del entorno sólo era posible con actividades ecoamigables; es decir, la minería ilegal no cabía en el modelo.

Tras frenar la extracción de materiales, lo que produce contaminación (y está tipificado como delito), algunos dirigentes de Malingas se reunieron con el equipo de FACTORTIERRA.NET para elaborar materiales de comunicación que permitieran conocer lo que ellos tenían para ofrecer.

En principio se concebían como agricultores y ganaderos. Les dijimos que para saber a ciencia cierta quiénes eran y a dónde podrían apuntar, necesitábamos convivir con ellos por una semana. Tras coordinarlo, nos organizamos como equipos conjuntos.

Una piedra en el camino

La tarde del primer día de trabajo de campo (mejor dicho, la noche), Luis Correa, uno de los productores de la experiencia llegó muy entusiasmado: “¡Hemos encontrado más petroglifos!”

Lo que se sabía sobre arqueología en Malingas, eran unos petroglifos en mal estado de conservación ubicados en el caserío de Guaraguaos Alto, conocidos como Los Diablos Pintados. Pero lo que Luis decía era que toda la parte baja de la comunidad tenía más de esos, y aún faltaba por explorar unas extrañas cúpulas en un caserío llamado Platillos, que los pobladores creen son de origen extraterrestre… de ahí el nombre del lugar.

El resto de días fue seguir ubicando presuntos restos arqueológicos. Inicialmente, mi intención sería tomar esa información como una referencia, pues además de agricultores y ganaderos, los pobladores eran comerciantes, pequeños emprendedores, silvicultores, apicultores, y hasta artistas.

A insistencia de Luis buscamos un arqueólogo. Le dije que sea consciente del costo que generaría y que nadie estaba en condiciones de cubrir, pero finalmente contactamos a César Astuhuamán, un viejo amigo nuestro.

A inicios de noviembre de 2009, César, el equipo clave de FACTORTIERRA y la comunidad exploramos los lugares donde estaban los petroglifos. Para nuestra buena suerte, el arqueólogo no cobró.

Tras la jornada, César nos dio dos noticias. La mala era que él no podría seguir los estudios por falta de tiempo; la buena, los restos eran tan antiguos, que al mes siguiente animó a su colega Daniel Dávila para visitar la zona.

Además del Comité de Desarrollo Zonal, algunas instituciones locales, como Mangos y Limones o Fe y Alegría 48, se sumaron al esfuerzo.

Se ubicó un trazo del Camino Real Inca de la Costa, y más lugares.

Durante los siguientes meses se llegó a descubrir lo que parecía ser el adoratorio principal en la cumbre del cerro Morán (210 m.s.n.m.), y lo que Daniel dijo, nos dejó perplejos.

Basándose en estudios similares, los petroglifos parecían ser de origen amazónico, corresponderían a rutas migratorias… y tenían una antigüedad extimada de cuatro mil años.

Todo se publicó en FACTORTIERRA.NET, y eso fue citado por RPP Noticias. Lo que vendría fue un efecto cascada que nos llevó a darle la vuelta al mundo con la historia de unos restos más antiguos incluso que la Cultura Chavín. Por supuesto, los datos no están confirmados, pero es el extremo histórico más lejano. Para ello comparó sus registros, mediciones, fotos y las del equipo, logradas por Estany Tineo y luego por Franco Alburqueque (Premio educaRed 2010, Premio Sony/Universia 2011, y encima Mr. IDAT Piura 2012).

Pero, ¿qué pensaba la gente fuera de la comunidad? A la menor oportunidad que teníamos de llevar visitantes, gestionábamos alojamiento y alimentación en la zona. De ese modo guiamos a un maestrante de sociología en la Universidad de Kansas, un actor profesional limeño, dos grupos de ciudadanos canadienses (de procedencia rural y urbana) y toda una clase de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Piura. Los comentarios eran siempre positivos.

Cuando supimos sobre las postulaciones al Premio Nacional Ciudadanía Ambiental 2011, bajamos los formatos, los rellenamos, los enviamos y esperamos. Nada perdíamos con probar. Resultamos nominados.

En diciembre de ese año, Franco y yo asistimos a la ceremonia en Lima, haciendo un gran sacrificio en el presupuesto. Fuimos la primera tanda de nominados, fuimos los primeros en ser mencionados… fuimos los primeros premiados.

Según el informe del Ministerio del Ambiente y la Pontificia Universidad Católica del Perú (las oferentes del premio), una de las razones que inclinó la balanza a nuestro favor fue lograr una cobertura global con casi cero presupuesto. Entre  los medios que nos citaron está el Grupo El Comercio, la agencia Andina y hasta Radio Canadá Internacional, la señal en español de la Canadian Broadcasting Corporation (CBC). Claro que también salimos en algunos medios regionales, incluyendo a El Tiempo, El Regional de Piura o Radio Cutivalú.

¡Ah! En nuestra categoría competimos contra el Grupo Chaski, una de las organizaciones que reconocemos como nuestra precursora. El propio Stefan Kaspar llegó a darme un fuerte y cariñoso abrazo que jamás voy a olvidar.

Para enero de 2012 habíamos suspendido la Iniciativa Malingas, pero la ola no se había debilitado.

En marzo de 2013, la cadena History Latin America tuvo que elegir al caserío de Guaraguaos Alto para recrear un reportaje que FACTORTIERRA.NET había publicado en 2008, y que se difundió a 40 millones de hogares en julio de 2013. El programa donde se incluyó la grabación (en la que participé delante y detrás de cámara) aún sigue al aire por el canal History.

En junio de 2014, César Correa elegía explorar los 20 caseríos de la comunidad para escribir una tesis de la Escuela de Turismo y Administración Hotelera de la Universidad César Vallejo en Piura, la que fue aprobada satisfactoriamente en julio de 2017. El trabajo de investigación dice, en esencia, que hay muchísimas posibilidades de emplear el paisaje, las costumbres y los sitios arqueológicos como parte de un programa de turismo rural, pero será necesario implementar servicios básicos y capacitar a la gente que desee organizarse en cadenas de valor.

En julio de 2016, otro de nuestros productores halló petroglifos similares a Malingas en Sapillica, los que estuvimos explorando hasta octubre de ese año, y no es que sean parecidos: arqueológicamente hablando (Daniel Dávila dixit), pudieron haber sido hechos por la misma gente quizás hace cuatro milenios y estar conectados a lo que ahora conocemos como Tradición Samanga.

Esta casi-década de trabajo combinado de campo y gabinete nos demostró que sí es posible conseguir un gran impacto con pequeñas acciones a la vez.

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